Jose Luis Adriano 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “Una de las características del ‘new parenting’ es el mutualismo y la permisividad entre padres e hijos. Ya no hay jerarquías tan marcadas como en otras generaciones;  el niño tiene mucho mayor poder de decisión en las cosas que ocurren en la casa”, asegura Citalli Escobar, encargada de inteligencia de negocios de BigFoot.
Ante esto, es necesario marcar reglas para que padres e hijos aprovechen la tecnología de forma segura y responsable.

1. Horarios
Cada padre de familia puede decir cómo hacerle: desde apagar el WiFi en la noche hasta limitar los horarios de usos de computadoras, celulares y otros dispositivos inteligentes.
2. Supervisión
Tener las computadoras o dispositivos con acceso a internet en lugares comunes de la casa y vigilar lo que hacen en línea es importante.
3. Educación
Además de la vigilancia del uso de los dispositivos inteligentes, los padres pueden hablar con sus hijos sobre el cuidado de la información que proporcionan en línea.
4. Control
Los teléfonos inteligentes y computadoras tienen herramientas de control parental. También puedes utilizar aplicaciones web para restringir el acceso a sitios y programas no autorizados.
5. Compartir
Es mejor si los niños se acercan a las redes sociales con cuentas administradas por los padres, y también si juegan con ellos con juguetes tecnológicos.
6. Desconectados
Las actividades al aire libre o fuera de Internet se mantienen como prioritarias para los niños, especialmente los más pequeños.
7. Orientación
Más que permitir descargar cualquier aplicación, los padres pueden optar por juegos educativos y apps para niños donde los adultos sean los administradores.
8. Prudencia
Aunque los hijos son considerados como una extensión de la persona de los papás, éstos deben cuidar que las fotos y publicaciones en redes sociales no violen su privacidad.
9. Conocimiento
Conocer a los amigos digitales de los hijos es tan importante como conocer a los amigos de la vida real.
10. Indulgencia
En la medida de lo posible, no es conveniente convertir a los gadgets en premios o elementos indulgentes para los hijos para mantenerlos entretenidos.