Sonia del Valle 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 5-Oct .- El senador Manuel Bartlett del Partido del Trabajo aseguró que la reforma educativa fue un golpe de Estado, rompió el pacto federal y viola los derechos laborales de los maestros.
“Los golpes no sólo los realizan los militares, también titulares de poder político, funcionarios públicos poderes fácticos y congresos”, expresó al fijar la posición de su partido en la comparecencia del titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, ante el Pleno del Senado.
El Senador aseguró que la reforma educativa viola los derechos laborales de los maestros, contra quienes se orquestó una campaña adversa en los medios electrónicos.
“La reforma se planteó desde sus inicios como un proceso obligatorio bajo la presencia policial violando los derechos a la libre expresión y a la protesta”, expresó el senador del PT.
La reforma, dijo, alteró los sentidos nacionalistas, patrióticos, democráticos humanistas y críticos de la educación en México para incorporar los principios del corte empresarial.
Criticó que no se aprobó por unanimidad y que se impuso un proyecto extranjero definido por la OCDE el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
“Un ataque clasista y elitista a las escuelas normales del País”, expresó.
El senador del Partido Verde Juan Gerardo Flores Ramírez respondió al petista para defender la reforma.
“No fue un golpe de Estado, en todo caso hubo quienes intentaron desestabilizar a la institución legislativa impidiéndole legislar en su sede, afortunadamente logramos salvar el este obstáculo y poder discutir y votar en un recinto alterno.
“No es imposición de la OCDE, el Banco Mundial y demás demonios internacionales, era una necesidad imperiosa para poder alcanzar los retos del siglos 21”, expresó Flores Ramírez.
El senador Raúl Morón, del PRD, aseguró que es necesario revertir la incertidumbre en la que está el sistema educativo nacional e incluir a los maestros para atender los problemas más apremiantes.
El perredista reclamó el recorte de 72 por ciento para los recursos de la reforma educativa y demandó terminar con el conflicto magisterial que ocupó prácticamente casi todo el año, y aún no concluye por el despido y hostigamiento laboral injustificado.