RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Que recuerde nunca había visto una opinión internacional tan parecida, en lo referente a temor, sorpresa, estupefacción, consternación, etc. como la que se ha dado con el triunfo de Trump a la presidencia de E.U. El martes mismo por la mañana, la inmensa mayoría de mexicanos creíamos, en base a algunos datos y razonamientos, que Hillary Clinton triunfaría en la elección. La promoción que había hecho infinidad de artistas e intelectuales era mucha. Hasta Vicente Fernández se lanzó a insultar a Trump y a cantar un corrido a favor de Hillary. La verdad casi nadie dudaba del triunfo de la esposa de Bill Clinton. Sin embargo conforme transcurrieron las horas de la noche del martes, esas predicciones se fueron cayendo, como castillo de naipes, ante el asombro de la mayoría de los países del mundo, principalmente México, y de millones de norteamericanos. Desde que empezaron a contabilizarse los números para alcanzar los votos electorales, nos dimos cuenta del fenómeno que era Donald Trump. Los gringos gringos –sic-, habían votado por él. Los latinos no habían podido ladear la balanza que le diera el triunfo a la candidata que les pudiera dar más certeza en su estancia en el país del norte. Y Hillary perdió a pesar de que obtuvo más votos que Donald Trump -59’505,613, que equivale al 47.49% de los votos, mientras que Hillary obtuvo 59’729,805 que es el 47.67% de la votación.  O sea 222,192 votos más que Trump, pero el sistema electoral de allá es así, gana el que obtiene más votos electorales.

Lo anterior generó un terror extremo en México, pues además de la amenaza de deportaciones masivas, así como la construcción de un muro, el cual incluso amenazó Trump en campaña que lo pagaría México; se tenía también la advertencia de que desaparecería, o se reajustaría, el Tratado de Libre Comercio, así como el que se llevaría de nueva cuenta a su país las fábricas y maquiladoras de capital estadounidense. A ello había que agregar que desde el martes por la noche hemos vivido las peores jornadas de cambio del peso, en muchos años, ¡un aumento de 15% en un solo día!.

Hoy el gobierno mexicano debe principiar a pensar de todo lo que el presidente electo americano dijo en campaña lo hará efectivo, pues de cumplirse esas amenazas, veremos cuantas cosas cambiarán de golpe y porrazo en un instante.  Recordamos que cuando Trump vino a nuestro país, la aceptación del presidente mexicano se cayó estrepitosamente, y lo que fue un error tremendo hace algunas semanas hoy se convirtió en un acertado mensaje que sosiega un poco el clima de la relación. La velocidad con la que cambian los contextos políticos y la valoración que de los hechos se hace, nos pone a todos siempre detrás de los hechos. Por muy bien informados que creamos estar y México, por mucha previsión que tenga, como nos dijeron las autoridades hacendarias y financieras, el miércoles a las 7 de la mañana desde el Palacio Nacional, está viviendo en una situación de mucho pánico, pues no sólo es económico y de volatilidad el problema, es también comercial, a mediano y largo plazo. Hoy a nuestro país le costará más trabajo cualquier negociación, en la materia que sea, con los E.U. Y todo porque Trump es el espejo más fiel de los valores actuales vigentes en la sociedad americana, que no son los de la urbanidad política. Hoy creo que la política americana regresará a la gran macana, con todo lo que eso comprende.

 

LA LUCHA FRATRICIDA PANISTA

Luego de la elección de presidente de los E.U., es momento de echar un vistazo a la guerra de quienes empiezan a figurar, a despuntar, o por lo menos alzar la mano para buscar una candidatura por sus partidos políticos, a la presidencia en México. Desde luego que todavía falta mucho, pero hay a los que se les cuecen las habas. El otro día decían: “Hay que atrasar una hora el reloj porque ya estamos en el horario de invierno”, ¡Pero hay unos que ya están queriendo adelantar dos años el reloj! Hay varios que ya están desarrollando sus estrategias y el claro ejemplo de lo que estamos observando en el país del norte es muy significativo debido a que vimos casi diariamente, durante varias semanas, cómo la guerra sucia sustituía a la guerra de las ideas, las cuales han pasado a un plano secundario, la propaganda electoral es “en contra de” y no “a favor de”. No hablan de sus propuestas sino de lo malo que hace el contrincante, y nosotros que en México tenemos una pantomima de democracia, que toma un poco de los E.U. y un poco de Europa, estamos ya habituándonos a esta campaña endiablada que apenas empieza aquí en México.

Y como ejemplo de lo anterior, hemos estado observando la andanada en contra del presidente del PAN, Ricardo Anaya, que ha sido atacado de lo único que no podía resistir: De corrupción. Supuestamente de mal manejo de fondos y propiedades no claramente adquiridas y de una riqueza cuyo origen no es claro. Las acusaciones han sido alevosas y las explicaciones no han sido muy satisfactorias. Esto le está costando mucho a Anaya. Por un lado lo golpean sus mismos compañeros y por su parte el grupo de Felipe Calderón filtra información sobre su vida en E.U. Y se sabe que es el grupo del ex presidente porque él esta resucitando a través de su esposa, en lo que sería, de ganar Margarita Zavala la candidatura, una reelección conyugal.

Ricardo Anaya vivió una semana terrible con las filtraciones sobre sus viajes a Atlanta, así como de que su esposa e hijos están viviendo en los E.U., eso con el fin de desprestigiarlo de no querer tener a su familia en un país violento, como lo es México. Yo escuché lo que Anaya dijo en la entrevista con Loret y me pareció lógico que él se esfuerce en dar a sus hijos una buena educación. Además de que solo vivirán en E.U. dos años. Además dejó en claro el origen de sus recursos. Pero como le menciono, Anaya está sufriendo una embestida tremenda de parte de la misma gente de su partido. ¿Y eso porque? Anaya es la mejor carta del panismo para ganar la presidencia. En la misma semana el INE reconvino al gobernador de Puebla, Moreno Valle y lo obligó a que quitara su propaganda colocada por todo el país, disfrazada de revista. Quien quedó sin mancha en el PAN fue Margarita Zavala de Calderón. Por ahí nos podemos dar cuenta quién filtró los datos de Anaya y le movió al asunto de Moreno Valle.

Como se puede apreciar, la guerra intestina en el PAN está comenzando con golpes a muerte. A pesar de que falta un año y meses para las designaciones, los diferentes grupos políticos del partido con más posibilidades de ganar la presidencia, o sea el PAN, ya comenzaron una feroz lucha, la cual, les puede costar el descrédito con la población, ante la evidente anticipada ambición de poder. No lograran mucho si persiste esa desunión y ese encono de los diferentes grupos. Indudablemente que Felipe Calderón sigue siendo un experto en la tenebra. Venció al presidente Fox. Cuando Calderón quiso ser candidato a la presidencia no tomó en cuenta, para nada, a Fox, y le renunció a la Secretaría de Energía para irse de tiempo completo a pelear la candidatura a la presidencia y lo logró. Hoy de nueva cuenta Calderón tiene la mira puesta en llevar a su esposa, primero a la candidatura y posteriormente a alcanzar la presidencia. La pregunta es: ¿Lo lograran?