Después de 22 años se da cumplimiento al Decreto 88, que fue emitido en enero del 1994; la Sierra Fría ya cuenta con Plan de Manejo.

Primero se catalogó como Área Sujeta a Conservación Ecológica, sin embargo, debido a las modificaciones a la Ley de Protección Ambiental del Estado, en el 2010 se modificó sui estatus a Área Silvestre Estatal.

La Sierra Fría por su riqueza biológica, abundancia de flora y fauna, posee características únicas en el estado.

Se consideran acciones de mantenimiento a largo plazo, considerando su biodiversidad y los servicios ambientales que esta región brinda a la población.

Este plan de manejo lo elaboró la Secretaría del Medio Ambiente, en el documento se establecen los lineamientos generales para la conservación, administración y la regulación de actividades que se lleven en el Área Silvestre, con la finalidad de asegurar su protección.

Las 112 mil hectáreas son sujetas a conservación ecológica; el 61.99% de este pulmón corresponde al municipio de San José de Gracia; el 31.4 a Calvillo; el 4.72 a Jesús María; el 1.84 a Pabellón de Arteaga y el 0.01 a Rincón de Romos.

Además de gran diversidad de hongos y líquenes, hay peces como la carpa común, el pez sol, el mojarrón, estos últimos en la presa de la Araña.

Entre los anfibios está la rana de los bordes, la salamandra; entre los reptiles, la iguana o lagartija escorpión, el camaleón, la culebra, el coralillo, la víbora chirreonera, el alicante, la culebra rayada, la de agua y la negra; el coralillo, la víbora de cascabel, la tortuga casquito.

En cuanto a las aves está el pato mexicano, el guajolote silvestre, la codorniz, el gavilán pollero, águila real y diversos tipos de aguililla y de halcón, búho y clarín jilguero.

En la lista de mamíferos se encuentran varios tipos de musaraña y de murciélagos; tlalcoyote, rata, ratón y liebre.

Se lleva a cabo la cacería deportiva de venado cola blanca, de puma y guajolote silvestre; de coyotes, gato montés, palomas, codorniz, pato, entre otras especies.