La recarga del acuífero del Valle de Aguascalientes no está en el limbo, es un ambicioso proyecto que requiere tiempo y de fuertes inversiones para llevarlo a cabo, es el único en su tipo a nivel nacional.

Guillermo Saúl Rivera, director general del Instituto Nacional del Agua, explicó que para la realización de la etapa de la prueba piloto del proyecto de recarga del Valle de Aguascalientes, que exige la Comisión Nacional del Agua, se han realizado trabajos de perforación de pozos así como de ampliación y remodelación de la planta de tratamiento de aguas residuales Villas de Nuestra Señora de la Asunción.

Ello garantizará que el proceso sea realizado de manera correcta y se obtengan los resultados esperados; una vez ejecutada la prueba piloto, se podrá inyectar más líquido al acuífero.

A la fecha se han perforado 14 pozos, 11 de ellos para monitoreo, dos para el proceso de inyección y uno para extraer el agua.

Los trabajos de rehabilitación y ampliación de la planta citada tienen un avance del 90%.

Con la prueba piloto se pretende inyectar 50 litros por segundo al acuífero de agua de calidad, de acuerdo a la Norma 014 que establece la Conagua.

Se tiene planeado iniciar la prueba este mes o a más tardar el próximo, una vez que concluyan los trabajos de remodelación y equipamiento de la planta.

El plan de recarga artificial tiene como objetivo definir cómo, dónde y de qué manera inyectar agua en el acuífero para mitigar los efectos del abatimiento, mejorar su calidad de vida y evitar su deterioro.

Se trata del primer plan de recarga artificial para un acuífero completo que se realiza en México y puede servir como punta de lanza a otros estado con problemas de abatimiento de agua, destacó el funcionario.

En el año 2012, la empresa española Arema, con sede en México, efectuó el plan de recarga, corporativo que ya ha efectuado dispositivos de recarga artificial en varios países.

Para ejecutar este proyecto fue necesario efectuar trabajos de rehabilitación de la planta de tratamiento y la perforación de los pozos, para lo cual se destinaron recursos de 170 millones de pesos, con el objetivo de iniciar las pruebas y comenzar con el proceso de inyección.

Con la planta de tratamiento se estarían saneando 50 litros por segundo, y se destinarían a la inyección directa y localizada 1.5 millones de metros cúbicos de agua, con sus correspondientes tratamientos complementarios y el debido seguimiento técnico, a fin de garantizar la calidad requerida por la norma.