Saúl Alejandro Flores

Como ya ha sido mi costumbre en los últimos meses desde que fue anunciada la iniciativa de Ley General de Aguas, decidí abordar los temas que por ser amplios requieren tiempo y mucho espacio, por lo tanto me vi en la necesidad de fragmentarlos y dedicarles por supuesto varias semanas. Cierto que la iniciativa presenta un letargo mientras termina el proceso electoral, pero eso no impide que se trate, discuta y que se conozcan sus tendencias.

En esta columna abordaré el Título cuarto correspondiente a política y programación hídrica, que a continuación transcribiré su articulado con algunos comentarios y la semana próxima trataré sobre planeación y programación hídrica, entonces pasemos a la transcripción del artículo 56 y sus fracciones; la próxima semana haré unos comentarios respectivos.

“Artículo 56. Los principios que sustentan la política hídrica nacional son los siguientes: I. El agua es un recurso vital, vulnerable y finito con valor social, cultural, ambiental y económico, cuya gestión es tarea fundamental del estado y la sociedad, así como prioridad y asunto de seguridad nacional. II. El Estado, a fin de garantizar el derecho humano, debe regular los usos del agua y otorgar preferencia al doméstico y al público urbano; III. El concesionario y el usuario deben contribuir por el uso de las aguas nacionales y sus bienes públicos inherentes, así como pagar las tarifas por la prestación de los servicios relacionados;”

Por otra parte, en cuanto al Derecho humano al agua la fracción IV. Determina: “Garantizar el derecho humano al agua requiere de recursos e inversiones suficientes y oportunos; V. El Estado debe asegurar la participación informada y corresponsable de la ciudadanía en el manejo de las aguas nacionales, la infraestructura hidráulica y los servicios relacionados. VI. Promover el uso eficiente, sustentable y racional del agua, incentivar su reuso y recirculación y fomentar su consumo responsable; VII. La persona que contamina el agua es responsable por su daño y deterioro de acuerdo a la Ley;”. Lo anterior viene a colación porque la reforma que se realizó al artículo 4 además del derecho humano, establece el derecho al medio ambiente sano, y para ello es necesaria la infraestructura en los servicios.

En el aspecto ambiental este capítulo manifiesta: “VIII. El estado debe respetar el uso para conservación ecológica, así como la cuota natural de renovación de las aguas y las normas relativas a caudal ecológico; IX. Las autoridades deben encaminar su actuación para lograr la cobertura universal y de calidad de los servicios públicos de agua potable; X. La distribución, manejo y gestión del agua por parte del estado y uso por la autoridad competente deben ser económicos, eficientes, equitativos, democráticos, participativos, responsables, solidarios, sostenibles y transparentes; XI. Los grupos vulnerables y la población menos favorecida económicamente deben ser atendidos prioritariamente por el Estado”.

Siguiendo con el tema de la planeación, está según lo dispone la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la propia Ley de Planeación es menester respaldarse en la concertación y coordinación con los sectores social y privado, por ello, se establece: “XII. Los órdenes de gobierno deben ejercer sus atribuciones de manera coordinada y concertar con los sectores social y privado como corresponsables; XIII Los planes, programas y políticas en materia de gestión integrada de los recursos hídricos y seguridad hídrica, deben contener un enfoque trasversal y de largo plazo; XIV. La conservación, preservación, protección y restablecimiento de la calidad y cantidad del agua son asuntos de seguridad nacional; XV. El tratamiento, reuso y recirculación de aguas residuales son prioritarios para el estado,”

En el ámbito las tecnologías considera: “XVI. Es esencial el desarrollo, difusión e implantación de conocimientos, tecnologías y procedimientos para el uso eficiente y equitativo de los recursos hídricos, así como para su conservación; XVII. El estado debe prevenir, adaptarse y mitigar los efectos en materia de agua que generan el cambio global y los fenómenos hidrometeorológicos, proteger, auxiliar y socorrer a la población y reconstruir el entorno que prevalecía antes de su ocurrencia;”

Para la cultura del agua o hídrica y formación se tiene: “XVIII. La educación, ciencia, tecnología y cultura del agua son fundamentales para el desarrollo del país, así como la formación y profesionalización de recursos humanos en el sector hídrico; XIX. El uso de tecnologías de la información y comunicación para la prestación de servicios de calidad en el sector hídrico es de interés público;”

Finalmente, en el tema agrícola y de modelos de gestión agrícola se determina: “XX. El estado debe promover la rehabilitación, modernización, tecnificación y construcción de infraestructura de riego y temporal tecnificado; XXI El Estado debe garantizar el cumplimiento de convenios y tratados internacionales en materia de agua en cuencas y acuíferos transfronterizos; y XXII. La planeación y programación hídrica debe considerar el modelo de gestión del riego, el agua virtual y huella hídrica como elementos para el desarrollo integral equitativo y sustentable”.

En cuanto a lo general el planteamiento de los componentes de la política y planeación hídrica no varían mucho de la iniciativa de 2004, salvo en la incorporación del derecho humano al agua y medio ambiente sano, pero desde mi personal punto de vista, existe una omisión a diferencia de la ley aún vigente ya que en el artículo 14 Bis V, establece que los principios de la política hídrica servirían para la interpretación e integración de la Ley, esto no puede dejarse a un lado por la importancia al momento de la interpretación e integración de la Ley. Nos vemos la próxima semana, porque recuerden que estas deben ser acciones tendientes a que México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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