RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Inicia 2016 y a partir de esta semana hay que esperar muchas sorpresas en el aspecto político. Los protagonistas de la política local ya muy descansaditos se alistan para retomar la estrategia planeada con miras a la obtención, primero de la candidatura y luego de la intención del voto ciudadano. Muchas acciones sorpresivas nos esperan. Por ejemplo Lorena Martínez ya dejó la Procuraduría federal del Consumidor, y a algo se atiene, pues deja ese importante cargo en compañía de más de cien colaboradores que durante varios meses laboraron en dicha procuraduría. La mayoría de ellos también estuvieron trabajando con ella en la presidencia municipal. Y es que si algo tiene Lorena es no desamparar a quienes son afines a ella y obviamente a sus proyectos. Eso indiscutiblemente que le genera lealtades. Ahora bien, el hecho de que le haya presentado la renuncia al presidente Peña y él se la haya aceptado, es un buen síntoma de lo que en estos días se decidirá en el priísmo local. Pero como en esto se manejan lecturas apenas perceptibles, no hay que descartar al senador Miguel Romo, que hasta el día de hoy no se ha bajado de la contienda. Miguel sabe que es la última oportunidad de acceder a la candidatura que coronaría su carrera política. Como quiera que sea se fue Lorena y quedó al frente de la PROFECO Rafael Ochoa, que era el director jurídico y al que por reglamento le correspondía acceder a ocupar la titularidad por mientras el presidente nombra al que será el tercer procurador de PROFECO en lo que va de su sexenio.

En el PAN mientras tanto las cosas se mantienen muy herméticas. Las fiestas decembrinas no lograron desentrañar por donde se irá la nominación. A pesar que un diario de circulación nacional, REFORMA, dio un adelanto el viernes pasado sobre la posible nominación de Martín Orozco. Esto se contrarrestó a nivel local con la manifestación visible de apoyo a Toño Martín del campo, efectuada en un restaurante, de parte de algunos de los que parten el queso en el panismo local. Y es que los dos aspirantes reales, con verdadera posibilidad de alcanzar el triunfo electoral no han cedido en su empeño por obtener la nominación. Por ahí se han escuchado uno o dos nombres más, pero son de relleno, de esos que la población no toma para nada en serio; políticos que tienen años viviendo de esta actividad y que ahora aspiran, aparentemente, a la gubernatura, para con ello, en el momento de las negociaciones de los grupos, bajar sus pretensiones por una candidatura a diputado, pero no crea usted que de mayoría, ¡jamás!, porque no la ganarían, no ellos aspiran a una candidatura plurinominal, que les garantice otros tres añitos de jugosos ingresos económicos, así como algunas posiciones para sus incondicionales, eso es todo. Por ello no se toman en serio ni propuestas ni declaraciones semanales. Son políticos que invierten sus ahorros en desayunos y convivios a los informadores pero que saben que les redituarán enormidades. Y si, como le menciono, hay quien nunca ha ganado una elección de mayoría relativa, solo plurinominales, lo que indica su real liderazgo político.

Toño Martín del Campo va encarrilado gracias al trabajo que actualmente realiza como primer edil. Está totalmente en el ánimo de la población. Martín Orozco no ha descuidado su acercamiento con la gente. Ha tenido tres años arduos de ir y venir al D.F., cumpliendo allá con su labor como senador y haciendo presencia en Aguascalientes en todos los niveles. Así es la política, santo que no es visto no es adorado, por ello Martín no se despega de la ciudadanía. De ahí su aceptación en la encuestas.

En donde se pondrá interesante será en las candidaturas a las diputaciones. Pero para que eso se dé con mayor fuerza y con mayor certeza, sobre los posibles candidatos, deberán ser “destapados” los candidatos a gobernador de los partidos hegemónicos en la entidad, ya que, obviamente, irán como candidatos gente afín a ellos, pues ya se sabe que la integración del Congreso local es parte vital para quién sea el jefe del ejecutivo, y tener la mayoría es simple y sencillamente miel sobre hojuelas. Desde luego que se espera que tanto el PRI como el PAN realicen alianzas con otros partidos, para tratar de asegurar el mayor número de votos que les den el triunfo, lo cual a su vez conviene sobremanera a los llamado partidos morralla, pues así también aseguran tener una participación de algunos de sus militantes en el congreso y en algunas alcaldías. Interesante sería que el PRI y el PAN fueran solos, sin alianzas, en una lucha electoral parejera. Los resultados serían, sin duda, en base a la fortaleza, calidad moral y fuerza política de sus candidatos. Pero eso nuestros ojos nunca lo verán. Ningún partido se siente con la capacidad de ganar sin ayuda externa, de otros partidos.

 

REFLEXIONES POR EL AÑO QUE SE FUE

 

Acaba de terminar el año 2015 y deseo hacer algunas reflexiones sobre el año que terminó. Parecería si lo vemos de manera superficial, una frivolidad este cambio de programación en la televisión abierta, de México, con el programa de Xavier López “Chabelo”. Pero la verdad es que tiene, según yo, un significado más allá de la anécdota, porque es parte de una evidencia de cómo el mundo se va transformando sin pedir permiso. Y cómo hay una especie de código invisible. No creo en la mano invisible del mercado de los procesos económicos, pero sí creo en la mano invisible del cambio. El cambio no es lo que nosotros hacemos, el cambio es lo que la realidad hace con nosotros. Y uno puede resistirse al cambio, pero no a cambiar. Porque se dé cuenta o no, estamos cambiando junto con esta enorme ola de lo que malamente se podría llamar modernidad y que yo podría llamar “actualización”.

Nos guste o no nos guste, la televisión analógica es la televisión en blanco y negro. Si había cambiado todo, ¿Por qué no habría de cambiar también algo que es fundamental en la nueva manera de relacionar a la sociedad con las emisoras de televisión, y también hasta de la radio. Ya se acabó el tiempo en el que cualquier cosa al aire era atractivo, porque estaba al aire. Y de pronto, como fichas del dominó, colocadas así en fila, se va cayendo una y se van cayendo todas las demás. Se van cayendo viejos programas que alguna vez pensamos que eran inamovibles porque eran nuestra conciencia. Un día se acabó 24 horas. ¿Quién lo iba a pensar? Quien iba a decir que ya no tendríamos a Jacobo para decirnos, y descifrarnos a su manera, la realidad nacional. Pero después, en otros países, ocurrieron cosas en donde la longevidad de las emisiones se acabó con Don Francisco. Nadie hubiera creído que ese poderoso comerciante de la televisión continental iberoamericana se iba a ir como si fuera Chabelo. Y nadie creía que Chabelo se iba a ir como si fuera Don Francisco. Y todo ocurre casi en la misma temporada. ¿Por qué? Porque hay un impulso tecnológico, que permite que donde había cinco ahora haya treinta. Y eso quiere decir que hay una diversidad de señales y una diversidad de audiencias para atender esas nuevas emisiones. ¿Por qué?                Porque la televisión ya perdió su carácter autocrático. La televisión ya no se manda sola. Se mandaba sola cuando el dueño de la televisión era un soldado del presidente y del PRI. ¿Por qué? Porque no había otro ejército. No había de quién más ser soldado. Entonces tenían que estar bien con quien le daba la concesión. Hoy las concesiones sobran. Ha habido empresarios que juntando los ahorros y las herencias no pudieron cumplir la cuota y se quedaron sin participar, cuando menos en la primera vuelta, para conseguir ¡100 canales de televisión! Televicentro hizo una gran fortuna con dos, y luego con tres. ¿Esto qué quiere decir? Que ahora la respuesta que daba la televisión cuando la criticábamos, era imposible hace treinta años. Si no le gusta… ¡apáguele! Pero no, porque si le apagaba se quedaba socialmente ciego. Hoy sí se puede apagar. Porque uno apaga la televisión de México y tenemos satélites, antenas, sistemas de cable, Netflix, etc., se tienen mil opciones, y además ya no hay que hacer monolingüe porque ya el siglo nos trajo si no el dominio sí el conocimiento de otro idioma; ya podemos ver la televisión en inglés, sin que esté uno en Babia, sin saber lo que ahí se dice.

Estamos viendo que aunque no nos guste, ya no le damos cuerda al reloj. Y aunque no nos guste, ya no se nos poncha la llanta del coche. Y aunque no nos guste ya no se tapa el carburador. Tampoco ya no le ponemos rollo a la cámara fotográfica. ¿Y qué es lo que está pasando? Que nosotros somos los que cambiamos, cuando creemos que estamos cambiando el mundo con la tecnología. El mundo sigue igual, pero sus herramientas, hechas por nosotros, son ahora las que dominan nuestra vida, nuestra forma de pensar, nuestra manera de actuar, nuestra manera de medir el tiempo, nuestra manera de vivir, y dentro de poco nuestra manera hasta de morir.