RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El lunes pasado se hizo viral una publicación en facebook del ex gobernador Luis Armando Reynoso. Pronto comenzaron a circular y a multiplicarse los comentarios de la publicación del ex gobernador. Y había dudas sobre si en verdad la publicación había sido escrita por él, o le habían hackeado su página. No hubo que esperar mucho para conocer la respuesta, pues el mismo Reynoso lo confirmó. El martes por la mañana Luis Armando se presentó en el edificio del PAN, en la avenida Independencia, para hablar con el presidente estatal de su partido y tratar de esclarecer las declaraciones que Paulo Martínez había hecho en algunos medios de comunicación en respuesta a lo expresado por el ex gobernador. Algún medio publicó que Reynoso había avisado a los medios de comunicación sobre su visita a la sede de su partido esa mañana del martes; no era cierto. Cuando Reynoso llegó al edificio había ahí uno o dos periodistas que esperaban a que se realizara la conferencia a la que había citado el líder blanquiazul Paulo Martínez, y ellos al ver llegar al ex gobernador se encargaron de avisar a sus demás compañeros, de tal manera que cuando Luis Armando salió de la oficina del presidente del partido, ya se encontraban en el lobby del edificio panista un buen número de reporteros y camarógrafos, ansiosos por obtener las palabras de Reynoso. Al verlo bajar las escaleras para pronto lo abordaron, sin darle chance de maniobrar para alcanzar la salida, aunque no era la intención de Reynoso el irse sin dejar en claro su posición, y qué mejor que ante la totalidad de medios de comunicación locales y de algunos corresponsales de los medios más importantes.

Reynoso Femat se veía tranquilo, pero echado para adelante. Como siempre. Parecía que el tiempo había vuelto atrás, como cuando fue candidato a alcalde o gobernador, con un buen número de micrófonos y grabadoras casi golpeándole la cara, por el ansia de los reporteros por grabar sus palabras, y el flasheo de las cámaras, que atrás de todos los entrevistadores se daban gusto sacando fotos de todos los ángulos, así como las de video. Hasta cámara del canal oficial estaba presente filmando cada detalle de la entrevista. Parecían los buenos tiempos del hombre que ganó las elecciones en las urnas arrasando a sus contrarios. Hoy, a pesar de todo lo que ha padecido volvía a demostrar que era noticia. Algún medio se había encargado de que la gente no lo olvidara, que es lo peor para un político, y por lo tanto mantuviera vigencia en el ánimo de la población, para bien o para mal. Ya lo dijo Salvador Dalí: “Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien; de los mediocres no habla nadie y cuando lo hacen solo dicen maravillas”.

La entrevista tenía su sentido medular, y este era en referencia a lo que Reynoso había escrito sobre su apoyo para la candidatura a gobernador a Martín Orozco, y a Paquín González para la alcaldía. De entrada a Reynoso le preguntaron sobre las traiciones que menciona en su publicación, pero no quiso ahondar en eso, dijo que simplemente lo pasado, pasó y pasó porque pasó; la unidad es lo único que falta. Sobre su militancia mencionó que él es panista desde el año de 1994.

-Tengo mis derechos, no me interesa venir a trabajar en la estructura que tienen, no me interesa, pero hay muchos panistas que pueden tener una trinchera, tal vez mucho más importante que la pequeña que tienen aquí. El PAN actualmente no tiene estructura interna, tiene estructura porque tienen infraestructura, pero la estructura humana no la tienen y siempre cada candidato tiene que hacer su propia estructura humana para poder sacar adelante cada elección. Yo hice mi propia estructura cuando fui candidato a gobernador. –SUMALA-.

Y era verdad, pues no sólo él tuvo que organizar su estructura humana, sino también Felipe González con su grupo de los Macabeos.

Sobre la presencia de militantes priístas en administraciones del PAN, Luis Armando mencionó que la gente no es propiedad de nadie, el hecho de convocar a la unidad, el fijarse en gente que es capaz.

-Yo no me fijé. Hasta priístas y perredistas tuve en mi gobierno. Yo creo que es el trabajo, la capacidad.

Sobre lo que era en realidad el meollo del asunto, o sea su apoyo a Martín Orozco, dijo que estaba consciente que Martín no era el único.

-Puede salir un caballo negro. Y el caballa negro rebasa porque sí. El PAN tiene posibilidades. Y de que causa revuelo, causa revuelo, porque yo mismo soy polémico. ¿Por qué están ustedes interesados en mí?

Y aclaró: “No soy parte de la estructura de Martín Orozco, por eso vine a decir que se debe convocar a la unidad. Se habla de muchas traiciones, incluso en la pasada elección en el Distrito Uno. Hay dimes y diretes, eso queda claro, pero ¿habrá pruebas o no habrá pruebas? Ya hay que darle vuelta. Al contrario, que se aproveche el potencial actual para que se actúe en unidad, independientemente de las manifestaciones que se pueden hacer a través de los medios públicos o privados, de manera individual, cada uno de los militantes. Eso no es pecado. Tal vez no abona para los intereses de unos y se ponen en contra de otros, porque hay lecturas falsas”.

La aparición de Luis Armando Reynoso tenía dos finalidades. Dejar en claro su posición en relación a los posibles candidatos al gobierno del estado y al municipio de la capital. Una posición muy personal con la que pretende corregir actitudes pasadas. La otra era tratar de poner un alto a la serie de críticas que de manera sistemática le son proferidas, pero de manera muy desventajosa, y en donde no tiene la mínima posibilidad de defenderse, por lo que se ha convertido en un blanco totalmente inerme, por lo que luego de cinco años de diatribas constantes simple y sencillamente se hartó.

Al terminar su sexenio Luis Armando Reynoso siguió, de un modo u otro, siendo protagonista, aunque en mínima parte, políticamente en el estado, lo cual en el sistema político mexicano es un grave error. Es imperdonable, obviamente, jalar reflectores al dejar de ser. Esta lección le costó mucho a LARF.

Reynoso ha podido constatar, a pesar de los pesares para muchos, que mantiene un capital político latente, que no se manifiesta abiertamente so pena de ser perseguidos en su mismo partido. Pero que está a la expectativa para iniciar hostilidades. Contra lo que muchos escépticos pudieran pensar, en todas partes las gentes han despertado: hablan y quieren ser escuchadas, caminar hacia adelante y no saber de retrocesos.

Luis Armando Reynoso salió del edificio panista haciendo con sus manos la señal de SUMALA, que hizo popular durante su campaña. Saludó a algunos de mano y se alejó en su camioneta Land Rover, color guinda, con rumbo desconocido. Por la tarde me comuniqué con él para ahondar un poco más sobre lo acontecido en la mañana. Lo escuché tranquilo y con curiosidad sobre las reacciones de sus declaraciones. Luego de algunos comentarios, me dijo:

-Mira, creo que la libertad en el PAN consiste en expresar lo que sentimos, la disciplina en subordinarnos consciente y libremente a las decisiones mayoritarias. Aquí todos luchan con el programa del PAN, nadie contra el PAN, y esa es nuestra respuesta, a los grupos adversarios, de nuestra manera de pensar.