Por RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Mucha polémica ha generado Jaime Rodríguez el “Bronco”, primero como candidato independiente y luego ya como gobernador. Su discurso de toma de posesión fue sin el más mínimo recato a la ortodoxia política. En su cara le dijo a Rodrigo Medina, gobernador saliente, lo que era y lo que le iba a pasar, a él y a sus colaboradores, cuando comprobara sus malos manejos. Lo dijo con otras palabras pero ese era el mensaje. Ya en la semana el “Bronco” continuó como chivo en vidriería y en un acto de exaltación a la honradez y al ahorro de recursos, dijo que no viviría en la casa de gobierno. Esta casa estaba siendo rentada en 400 mil pesos mensuales. Sin dudad buena medida, pues este tipo de gastos son un insulto a la población. 400 mil pesos de renta y eso sin contar el pago de servicios y servidumbre. Y mientras que esta acción del “Bronco” se conoció a través de los medios de comunicación en todo el país, recordaba yo que cuando Felipe González tomó posesión del gobierno de Aguascalientes no quiso irse a vivir a la Casa Aguascalientes. Prefirió seguir viviendo en su casa, y la Casa Aguascalientes sólo era utilizada para reuniones de gabinete y para recibir a visitantes distinguidos. En una ocasión, en plática entre Felipe González y Alberto Bailléres, actual dueño de la plaza de toros monumental de Aguascalientes, Felipe le propuso volver a comprarle la plaza y le daba a cuenta la Casa Aguascalientes. Bailléres obviamente no aceptó. La idea de Felipe era que la monumental siguiera siendo patrimonio de los aguascalentenses, pues sin duda que es uno de los edificios más representativos de la localidad……Martín Orozco presidio el viernes por la tarde impresionante evento de la clase panista aguascalentense. En un acto que contó la presencia de poco más de dos mil panistas y que tuvo como finalidad el que Orozco Sandoval conviviera con sus correligionarios, pues mencionan los blanquiazules que el actual senador hace mucho contacto con la sociedad pero hacía adentro del partido no tanta. Por lo tanto Orozco Sandoval convocó a este evento en donde se pidió unidad y trabajo a la vista de la elección que se avecina en el distrito uno y a lo que le sigue posteriormente. A Martín Orozco lo acompañó el senador por Guanajuato Fernando Torres Graciano, quién dio también un mensaje a la membrecía. Torres Graciano fue presidente del PAN en Guanajuato y fue quién apoyó a Felipe González en 1988 cuando se lanzó a buscar la gubernatura….Muy activo anda el diputado Mario Álvarez Michaus, quién ha hecho una buena labor como legislador al proponer varias iniciativas de ley, como penas más severas a violadores y pederastas; pensión alimenticia inmediata, etc. Mario es un cuadro panista de la nueva hornada, que ha tenido una participación destacada en su partido y que incluso llegó a competir para secretario nacional de acción juvenil, del PAN. Michaus, cómo es más conocido, colaboró en la oficina de ayudantía de Felipe González, cuando fue gobernador, de 1998 a 2002. Y hoy es uno de los prospectos a la candidatura a la alcaldía de Aguascalientes. Tiene a su favor algo que lo identifica con quienes son mayoría en el padrón electoral: los jóvenes….Muchas incógnitas se ciernen sobre Gabriel Arellano ahora que renunció a su filiación priísta. Desde luego que buscará la candidatura al gobierno de Aguascalientes y a algo se atendrá. Aunque sabemos que es difícil competir sin un partido que los respalde, a Gabriel lo debe animar la experiencia de Jaime Rodríguez en Nuevo León. Sin duda se pondrá interesante el observar cómo accionará políticamente Gabriel para alcanzar primero su registro y posteriormente la simpatía popular. Sin dudad será una experiencia interesante para la ciudadanía, sobre todo porque ya existe una clientela electoral de toda la vida que tienen comprometido su voto sin meditar en los candidatos, es el llamado voto duro de los partidos. En el PRI además existe el voto verde, que es el de la población rural.… Muy indicativa será la elección del 6 de diciembre, cuando se repita la elección del distrito uno, pues volverán a medir fuerzas los partidos que dominan el panorama electoral en la entidad. Además interesante será ver cuántos votos obtiene el agonizante Partido del Trabajo, pues eso les servirá a sus dirigentes nacionales para tratar de salvar a su partido de desaparecer.

 

OBSTÁCULOS JURÍDICOS

En días pasados escuché en una entrevista a Xóchitl Gálvez, nueva delegada de la delegación Miguel Hidalgo en el D.F., que mencionaba el desaseo administrativo que se encontró en la delegación al asumir el cargo, la inflación de la nomina y la posibilidad de hacer muchos ahorros, y las cosas que había y que no había. Entonces Xóchitl dijo que no había dinero para comprar computadoras porque todo se va en la nómina, todo se va en pagar empleados y más empleados. Y eso nos recuerda que Xóchitl Gálvez por poco y no llega a la candidatura en esa delegación, y ya mero no llegaba porque hay una extraña trenza entre lo jurídico, lo político y lo electoral. Los requisitos que se le ponen a la gente para que se cumpla el derecho constitucional de votar y ser votado, a veces se hacen exclusivamente con la finalidad de frenar a alguien. Por ejemplo, después de que ganó el “Bronco”, cuyo caso es muy notable, por ser el primero que a una escala de gobierno estatal se logra sin un partido que lo respalde, ya hubo partidos y hubo gobiernos, como el de Puebla, que empiezan a legislar para que le resulte absolutamente imposible a un independiente llegar a la papeleta. Ya no digamos ganar, no, ni llegar a la papeleta, ni registrarse. Pero eso ha ocurrido desde siempre. Recuerdo varios casos, por ejemplo con Porfirio Muñoz Ledo en Guanajuato. Muñoz Ledo no pudo probar que su “derecho de sangre”, por toda su familia que era de Guanajuato, le permitiera competir contra Vicente Fox y Ramón Aguirre, en el año de 1991. Andrés Manuel López Obrador por poquito no llega, porque se le impuso un requisito de residencia, ya que su credencial de elector tenía como domicilio la calle de Monterrey, en donde estaba el Partido de la Revolución Democrática, por lo que no solo vivía del partido sino que vivía en el partido. Vicente Fox no hubiera podido ser presidente si no se cambia un artículo de la constitución, que decía que para ser presidente de México era necesario ser hijo de padres mexicanos por nacimiento.

Ahora en Oaxaca, se le presenta la misma situación a Alejandro Murat, que ya fue diputado por Oaxaca. Hoy resulta que ya se le quitó lo oaxaqueño porque hay una interpretación de los años de residencia, pero él pone el nacimiento de sus padres oaxaqueños, según dice la constitución local, a la circunstancia de la residencia, porque ha tenido trabajos fuera de Oaxaca.

Por lo tanto ¿Cómo lograr que los derechos políticos sean protegidos por las leyes, y no que las leyes se conviertan en obstáculo para el ejercicio de los derechos políticos? Ese dilema lo resolvió hace ya mucho tiempo Jorge Castañeda. Hoy no estaríamos viendo el asunto de el “Bronco” si Jorge Castañeda no demanda al estado mexicano frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que no es lo mismo que la Comisión, esas son dos cosas distintas. Jorge Castañeda fue a la Corte y dijo lo que estaba pasando en México e hizo todo un alegato jurídico con base en los derechos universalmente consagrados. Y finalmente a través de la Corte, o sea desde fuera, nos vino el recurso a los mexicanos para reconocer lo que hoy le ha permitido al “Bronco” dos cosas, que no sabemos si sean indicio de su éxito en el gobierno, pero son dos cosas que impresiona, sobre todo a los impresionables: la primera, ponerle un letrero a la silla del gobernador diciendo: “Peligro. No sentarse. Esta silla enferma de poder y egolatría”. Y recordamos que esto fue lo que le escribió Soto y Gama a Zapata para que Zapata lo dijera. O sea que esto es algo que viene desde Zapata. La otra cosa es: Hacer un paseo a caballo. Una cabalgata. Y nos preguntamos: ¿Qué tiene que ver el arte ecuestre con la capacidad de gobernar? Ya durante muchos años vimos a los gobernadores de la frontera, en cabalgatas con los vecinos de los Estados Unidos. Una cosa así un poco como si todos se sintieran John Wayne. Al final de cuentas el asunto es: ¿De veras lo jurídico debe normar los derechos? ¿O debe proteger los derechos? ¿Y cuáles son esos derechos?

Siempre se quiere plantear un obstáculo jurídico que limita el ejercicio de los derechos políticos y entonces eso cae en la violación de los derechos humanos y es en donde estamos viendo esa interminable espiral de alegatos y confrontaciones que a veces terminan fuera del país.