RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El domingo pasado le comentábamos aquí, en este espacio, que la elección en el PAN de Tere Jiménez como su candidata a la alcaldía de Aguascalientes era un hecho. Así se percibió cuando bajaron a Paquín González desde la sede nacional panista, en su intento por ser el abanderado a ese cargo. Lo extraordinario fue que la ex diputada Alma Hilda Medina, aun y a sabiendas de conocer los intrínsecos caminos partidistas, en donde hoy eres tú y mañana no, como en su momento le tocó a ella, se subió al vagón electoral tratando de descarrilarlo. Eso no hizo más que evidenciar un deseo que tiraba a capricho y que en política muchas veces se cobra con una factura muy alta. Hoy Tere Jiménez es la candidata a la alcaldía por el blanquiazul, y en las encuestas que he visto, es la candidata con más alto porcentaje en las preferencias electorales, aunque falta que inicien las campañas, y ahí es en donde se podrá dilucidar mejor quien podrá ser el ganador. Con lo anterior, la contienda del 5 de junio se pondrá muy interesante, pues van a pelear la alcaldía tres candidatos con amplias posibilidades: dos jóvenes profesionistas: Tere Jiménez, que ya fue diputada local; Felipe González Jr., que será la primera vez que compita en una elección. Por el partido tricolor, el médico de niños Ríos, que ya tiene experiencia en esto de las elecciones, pues ya fue diputado local en la LXI legislatura local. Así que antecedentes ya hay para forjar un criterio a la hora de la votación. Obras son amores.

 

18 DE MARZO, NADA QUE CELEBRAR

La situación por la que está pasando Petróleos Mexicanos debe ser inscrita en el catálogo de las tragedias de este país. No solamente porque se trata de la cercanía inminente de la empresa mas importante de México, en el sendero de la quiebra, sino porque Petróleos Mexicanos fue durante mucho tiempo la verdadera razón del auge del nacionalismo mexicano. Si nos ponemos a analizar lo que hizo Lázaro Cárdenas, con esa frase tan fallida, que todos los días 18 de marzo, de cada año, celebramos jubilosos como si fuera la independencia nacional y decimos: ¡Es el aniversario de la expropiación petrolera! Eso es falso. El General Cárdenas jamás expropió el petróleo. El petróleo era de México, de acuerdo con la constitución y el artículo 27, que ahora ya fue reformado, por cierto. Lo que el general expropió fueron instalaciones industriales, de compañías extranjeras. Y eso fue lo que se pagó. No pagamos por el petróleo, el petróleo ya era propiedad de la nación. Esa es la primera cosa. La segunda cosa es que, la manera de aprovechar todo eso que se expropió, fue creando una gran compañía petrolera nacional, que tuviera asociado a su funcionamiento, el desarrollo tecnológico de México. Por eso, entre otras cosas, existe el Instituto Politécnico Nacional. Por eso existió también el Instituto Mexicano del Petróleo. Por eso teníamos que aprender los mexicanos a hacer algo con el petróleo, porque el petróleo así nomás ¡no sirve para nada! El petróleo sirve para hacer otras cosas, no para quemarlo, para eso es una utilidad muy rudimentaria. El secreto de la riqueza petrolera es la petroquímica, que permite fabricar todo lo que usted ve en su casa y más cosas, hasta la gorra que me pongo los domingos para cubrirme del sol.

Lo que sucede es que los mexicanos no supimos qué hacer con el petróleo. Y le habló desde 1940, cuando le vendíamos petróleo a los países en conflicto en la segunda guerra mundial. Le vendíamos petróleo a los alemanes y a los japoneses, porque los ingleses estaban enojados y no nos querían comprar. Entonces México le vendía a quien le podía vender, pero lo vendíamos crudo, y vender crudo nunca fue un buen negocio. A pesar de eso, ese mal negocio, le permitió a este país el crecimiento que logró entre 1940 hasta 1960. México creció así por la riqueza petrolera, por el impulso de la venta del petróleo y por la industrialización barata que el petróleo local permitía. De ahí se hicieron las grandes plantas generadoras de energía eléctrica y se hizo todo lo demás: escuelas, carreteras, caminos, ciudades completas, etc. con dinero proveniente del petróleo. Y de pronto, ¿Qué nos pasó? Que empezó a resultar muy caro producir un barril de petróleo; y entonces de una manera soezmente voraz, el cisco mexicano se devoró a PEMEX. ¡Se lo acabaron!, cobrándole impuestos, impuestos, impuestos, impuestos e impuestos a una empresa que a pesar de sus deficiencias en la petroquímica, que se quiso vender desde el gobierno de Salinas, y sobre todo ya con Zedillo, la industria petroquímica que nadie le quiso comprar, vivíamos quemando el gas en los mecheros de las refinerías y de las plantas de Poza Rica, Salamanca, Minatitlan, Cárdenas. Se quemaba el gas a lo tonto. ¿Y qué fue lo que nos pasó ahora? Buenos pues lo que pasó ahora, es que con una avidez cavernícola, ¡nos comimos a la gallina de los huevos de oro! Hoy tenemos 6 refinerías, y nos dice José Antonio González Anaya, Director General de PEMEX, que para reconfigurar las que faltan, que son 4, necesitamos ¡34 mil millones de pesos! Que no los tenemos pero que se le van a pedir prestados a ver a quién, alguien que se asocie con PEMEX.

Hoy estamos enojados por el muro que pretende construir Trump, si llega a la presidencia de los E.U.; hasta Fox está enojado, le dijo “the fucking wall”. Pero deberíamos estar más indignados por el muro de Tula. Se iba a hacer una refinería de petróleo durante el calderonismo, ¿y en qué terminó la refinería de petróleo que no se hizo? En un perímetro de concreto que costó más de lo que vale, porque es un muro que circunvala… ¡nada!, ¡un predio vacío! Trump de menos pretende poner un muro detrás de su país, ¡¿Pero aquí qué pusimos detrás de un muro de muchos millones de pesos, que dejó endrogado por veintitantos años al gobierno del Estado de Hidalgo?! ¿Cómo podemos, con esas aberraciones administrativas y de gasto público, aspirar a no haber logrado el récord mundial, no de la ganancia de óscares, no, el récord mundial de haber quebrado en menos de treinta años, la cuarta compañía petrolera ¡del mundo! Eso es tirar a la basura la riqueza; eso es tirar a la basura el porvenir de nuestro país. Eso es un crimen contra el futuro de México.

TRUMP EL MALO

El viernes pasado hubo manifestaciones en E.U. en contra de un mitin de Donald Trump, el cual se suspendió por razones de seguridad. lo anterior podría darle alegría a alguna persona y decir que ya hay una parte del electorado americano, que está tan inconforme con la personalidad y la forma como está planteando sus ideas, si es que son ideas, el señor Donald Trump; que ya hay una gran comunidad dispuesta a protestar públicamente por la irrupción de un hombre tan salvaje y tan pendenciero, que amenaza incluso con la guerra a un país vecino, del cual tiene alguna sociedad comercial, la que también desea destruir, como lo es el Tratado de Libre Comercio. La mala noticia viene junto con pegado, pues ya hay un grupo de personas que protestan contra Trump, pero también hay un grupo casi del mismo tamaño que lo apoya. ¿Y esto que quiere decir? Que estamos viendo un fenómeno un poco novedoso en los E.U. en el cual hay una división, lo cual es normal, pero una polarización del electorado, lo cual no siempre es tan normal. Y eso le puede añadir un ingrediente violento a una elección abanderada por un hombre de violencia verbal, que puede llegar a violencia comercial, económica o militar, dado el caso, porque la división que hay, entre demócratas y republicanos es muy simple: los demócratas hacen hamburguesas y le ponen una rebanada de queso redondo, y los republicanos hacen hamburguesas y le ponen una rebanada de queso ¡cuadrado!, pero ¡son lo mismo!, y en esta ocasión parece que empiezan a dejar de ser lo mismo.