RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El día de hoy quedarán definidos los candidatos al gobierno municipal de Aguascalientes. Se podría decir que las candidaturas de los dos partidos con más militantes y seguidores ya están definidas, en el PRI va el médico de niños Jesús Ríos Alba y en el PAN es casi un hecho que irá Tere Jiménez, a quien indudablemente se le complicó la candidatura debido a que hubo aspirantes panistas que a pesar de tener largo tiempo en las lides partidistas no entendieron las señales que de manera subrepticia mandó el Comité Ejecutivo Nacional. Hubo de ejercer mano dura para que algunos lo entendieran y quienes no lo entendieron hoy por la tarde verán cómo masca la iguana. No me gusta fertilizar los escándalos porque son muy costosos para la vida colectiva. Por eso creo que asuntos como este están sobrepasados del todo y los evado, tanto en la columna como en la sobremesa. No me gusta apostar a los argüendes porque no tienen nada bueno. Confunden a la sociedad y casi nunca reditúan beneficios al estado. Ya ven lo que le pasó a un comunicador de radio por andar difamando.

En el PAN siempre se ha manejado una manera de ejercer el derecho partidista muy sui generis, queriendo dar una imagen de democracia verdadera, lo cual obviamente no es verdad, y ejemplos los hay por cientos. En Aguascalientes, por ejemplo, hemos visto cómo gente que sin ser militante ha llegado a ocupar puestos de elección popular, verbigracia Jaime del Conde, que, meses después, ya siendo diputado federal panista, realizó el curso para miembros adherentes. O el caso de la Chapo diputada Lucero Sánchez, quien por las pistolas de Gustavo Madero obtuvo la nominación y posteriormente su escaño en el congreso de Sinaloa. Algunos dirán que también Felipe González, pero ahí es diferente pues Felipe primero se afilió al PAN y posteriormente obtuvo la candidatura al gobierno de Aguascalientes, cuando en dicho partido no había algún cuadro político que pudiera ganar la elección, y menos contra un peso pesado como lo era Héctor Hugo Olivares. Felipe se afilió al PAN como militante adherente el 5 de enero de 1988; el 15 de marzo solicitó su registro como aspirante a la candidatura al gobierno del estado. El 12 de abril, en la cancha de los Hermanos Carrión, fue la convención para elegir al candidato del PAN a la gubernatura, sólo había dos contendientes: Felipe González y Benjamín Gallegos. El resultado fue abrumador a favor de Felipe González, la militancia panista se volcó a su favor dando por resultado un triunfo de 80-20, o sea que de cada 100 votos 80 eran para Felipe y 20 para Benjamín. En mayo inició González la campaña electoral y vino a dar el banderazo de salida, quien era el presidente nacional blanquiazul, Felipe Calderón. En ese tiempo la llegada de Felipe al PAN les cayó como anillo al dedo, pues nadie, a excepción de Benjamín, quería la candidatura, y menos, como lo menciono líneas arriba, contra un peso completo del priísmo, pues sabían que era muy cuesta arriba ganar la elección. Felipe la ganó. Muchos podrán alegar arreglos cupulares del PAN con Zedillo, por lo del FOBAPROA, y un sinfín de cosas más, sin embargo son historias urbanas, pues nunca se demostró nada.

Hoy se tendrá la lista de candidatos, tanto al gobierno del estado, como a la alcaldía de Aguascalientes. Por el PRI Lorena Martínez y el médico Ríos Alba; por el PAN Martín Orozco y Tere Jiménez; como candidato independiente irá Gabriel Arellano, que trae ganas de romper paradigmas y para ello cuenta con el ejemplo de El Bronco, allá en Nuevo León, sólo que El Bronco está resultando ser un petardo pues todas las promesas que hizo en su campaña electoral han quedado en eso, solo promesas y no se ve para cuando cumpla lo prometido. Rodrigo Medina, el ex gobernador anda tan campante. Gabriel, tiene su cartel entre la gente, pero en contra tiene la tremenda falta de infraestructura partidista, no es lo mismo ir de candidato de un partido como el PRI que ir sin el cobijo de un instituto político bien armado, y sobre todo con el apoyo económico. Las campañas se ganan con dinero.

Por Movimiento Ciudadano, el candidato a alcalde será Felipe González Ramírez. Como se podrá observar para la gubernatura solo habrá de dos sopas verdaderas: PRI y PAN. Y para la presidencia municipal es donde se pondrá buena la contienda, pues la llegada de Felipe González Jr. le vino a dar un plus a la contienda, debido a que es la única carta que la Iniciativa Privada tiene en esta elección. Y obviamente que los empresarios cuentan enormidades. La candidatura de Felipe es importante debido a que los empresarios jugaban de manera intercalada una candidatura cada seis años, en los buenos tiempos priístas, luego eso se acabó, el último fue Gabriel Arellano y lo fue porque los priístas de abolengo no le querían entrar, pues era cuando el panismo estaba en su apogeo y era casi imposible ganarles; Gabriel sí le entró y recuperó para el PRI la alcaldía y varias curules. Levantó al priísmo local casi de la lona. Sin embargo eso no le valió para futuras designaciones, por ello su salida del PRI y su decisión de concursar como independiente.

Felipe González Ramírez sabía los problemas que acarrearían a nivel familiar su aceptación a la candidatura del partido de Dante Delgado Rannauro. Y no porque él militara en algún partido, como el PAN, no, sino por la filiación de su padre. Las puertas de la política hoy se encuentran entreabiertas. Los mismos sucesos se repiten idénticos. En todos los frentes y partidos hay quienes se conducen con realismo y otros que lo hacen con ensueño. Cuando no se sabe si las compuertas de la política nada más se entreabren para ceder el paso o impedirlo. Cuando no queda en claro si el acontecer de la política es producto de la reflexión, de la decisión y de la resolución o, por el contrario, cuando es la resultante de la casualidad, de la suerte o de la magia. Felipe González Jr. es un hombre dotado de una genialidad política innata, por lo tanto desentraña el pleno alcance de sus aspiraciones. Por eso nunca quiso militar en el PAN, sabía de lo complicado que eran los grupos al interior, sufrió junto con su padre los desplantes de algunos liderazgos; no coincidía con la manera de servirse las candidaturas y los puestos clave, a gente sin liderazgo o méritos propios. Hoy aparte de ser el candidato a la alcaldía, deberá hacer una limpieza general, de esas con escobeta y lejía, para tallar a fondo, al partido Movimiento Ciudadano, que deberá ser un partido plagado de jóvenes valores políticos, dejará de ser un partido para medrar con los sueldos y las candidaturas plurinominales, las facilitas. No será tarea fácil para Felipe, pero esto lleva una finalidad: No permitir equívocos, y mucho menos propiciar tentaciones sobre supuestos vacíos de poder, en el partido, a nivel local. La meta: Obtener por primera vez la alcaldía de Aguascalientes.