Diana Baptista 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 27-Abr .- De cada 100 niños mexicanos, 54 viven en pobreza y 27 no tienen dinero para comer, revela el estudio “Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes 2012-2014”, publicado hoy por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y Unicef México.
“La pobreza en niños es mayor que en el resto de la población, si uno compara con adultos mayores y otros adultos, así ha sido en general. Las cifras prácticamente no han cambiado (en cuatro años), lo cual no es buena noticia”, explicó Gonzalo Hernández, secretario ejecutivo del Coneval, en conferencia de prensa.
“Han caído las carencias, han aumentado las coberturas después del descalabro de 2009. Lo que ha empeorado son las familias con ingresos bajos, el talón de Aquiles es incrementar los ingresos de familias con niños”.
La pobreza multidimensional en México se mide con base en seis carencias sociales (carencia de acceso a la alimentación, salud, educación, seguridad social, vivienda y servicios básicos) , así como si el ingreso alcanza para comprar la canasta básica.
Según el estudio, 53.9 por ciento de las personas entre 0 y 17 años, alrededor de 21.4 millones de mexicanos, viven en pobreza: sufren al menos una carencia y sus ingresos son inferiores al costo de la canasta de alimentación y de servicios.
El 11.4 por ciento, 4.6 millones menores de edad, viven en pobreza extrema: con tres o más carencias y sin ingresos para comprar la canasta alimentaria.
Sólo el 17 por ciento de los niños mexicanos, 6.8 millones, no son vulnerables por carencias ni por ingresos.
Vanessa Rubio, subsecretaria de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de Sedesol, informó que, en cuatro años, la pobreza total en infancia solo se redujo en 661 mil 800 niños.
La pobreza extrema se redujo en 835 mil 400 niños.
“Aunque la tendencia es positiva, lo que no es positivo es la velocidad. Es imposible con esta velocidad alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sustentable (de 2030)”, reviró Ricardo Bucio, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
Isabel Crowley, representante en México de UNICEF, enfatizó que, de no invertir en la infancia, se pierden oportunidades de desarrollo que no se pueden recuperar en el futuro.
Crowley también insistió en impulsar políticas fiscales y económicas para lograr la reducción sostenible de pobreza.