Prof. Flaviano Jiménez Jiménez
En la narrativa anterior, la Maestra Lily describió la situación sociocultural de los padres de familia de sus alumnos de tercero de primaria y también resaltó varias características de orden biológico, emocional, actitudinal y cognitivo, de los niños que estudian con ella; argumentando que el hecho de conocer la situación de los padres de familia y los rasgos distintivos de sus alumnos es una información de gran utilidad para atender, de manera pertinente, a los niños; así como para lograr también que los padres apoyen a sus hijos en los aprendizajes.
E: Bien Maestra Lily, ¿ahora quiere explicarnos lo que usted hace en una clase para que sus alumnos logren los aprendizajes deseados?
ML: Previamente analizo el Programa de Estudios del Tercer Grado de Primaria, concretamente sobre la nueva temática de la asignatura que voy a desarrollar; ejemplo, centro mi atención en el tema del cuento que corresponde al Bloque IV de Español, porque es el que sigue en el desarrollo de mis clases. Para darle una adecuada orientación didáctica al proyecto (planeación) de la clase, con el tema definido, primero debo tener claridad sobre uno de los propósitos de Español, señalado en el Programa de Estudios, y el más congruente con el proyecto que pretendo desarrollar es: Que los alumnos participen en la producción original de textos escritos; y el enfoque, también marcado en el Programa, especifica que los alumnos deben entender que la lengua, oral y escrita, es un objeto de construcción, de conocimiento y de empleo eminentemente social; por lo que las situaciones de aprendizaje y el uso de la lengua se da en contextos de interacción social. En otras palabras, no se trata de que los alumnos memoricen los contenidos de la clase, sino que construyan los conocimientos, con mi guía, y que sean capaces (competentes) de describir escenarios y personajes de un cuento y que también puedan utilizar los conocimientos (sobre la lengua oral y escrita) en los lugares donde conviven y donde interactuarán cuando sean grandes. Ahora bien, para que todo esto se aprenda y se practique en el salón de clases, tengo que plantear, en forma más concreta, aprendizajes esperados como: Que los alumnos identifiquen las características de personajes y escenarios de un cuento; y que usen palabras y frases adjetivas y adverbiales en la elaboración de un cuento, respetando su estructura. Esto es, yo pretendo que mis alumnos sepan elaborar un cuento, pero antes tienen que saber identificar personajes, describir sus características, explicar los escenarios y las situaciones de historias leídas o contadas; también tienen que conocer la estructura o las partes de un cuento y aspectos gramaticales que se usan en la redacción de un texto.
Establecidos los aprendizajes esperados, a continuación los alumnos tienen que realizar las siguientes actividades: mencionar lo que ya saben del tema para aprovechar sus conocimientos previos en el desarrollo de la clase; luego comentar, en equipos, dos a tres cuentos que hayan leído o que hayan escuchado; poner en claro de qué trata cada cuento; identificar a los personajes que intervienen; caracterizar a cada uno de éstos; y describir los escenarios en los que se desarrollan las historias. Acto seguido, el grupo escoge uno de los cuentos leídos y yo le doy lectura en voz alta; al estar escuchando la lectura los alumnos enlistan los personajes, especifican en lo que participan y destacan el momento más emocionante del cuento. Por segunda vez doy lectura al cuento e intencionalmente cambio algunos personajes, escenarios y situaciones, con objeto de que los alumnos señalen esos cambios y que digan la versión original. Nuevamente, en equipos, los alumnos escogen uno de los cuentos leídos pero ahora para hacer la siguiente actividad: escriben el título y dividen el cuento en tres momentos: el inicio, el desarrollo y el final; y en cada parte dibujan la escena o las escenas más importantes a su entender. Una vez que conocen las partes del cuento, que saben identificar a los personajes, que pueden describir sus características, las funciones que desempeñan y que especifican los escenarios; entonces están en condiciones de elaborar un cuento, en el que aplicarán su imaginación al crear sus propios personajes, sus propios escenarios y también situaciones propias de su historia; empleando, en la redacción, los aprendizajes gramaticales previos como la semántica, la sintaxis, los adjetivos, los adverbios y la ortografía, entre otros. El producto de estas actividades (el cuento elaborado), lo reviso y lo evalúo, con criterios establecidos y conocidos por los alumnos, desde el inicio de la clase; a cada niño le hago anotaciones en su trabajo, señalándole lo que está bien y lo que debe mejorar; por tanto, cada uno debe volver a redactar el cuento para mejorar lo indicado. De esta manera, todos los alumnos tienen dos evidencias de los trabajos realizados: el primero con observaciones y el segundo depurado. Los trabajos depurados son leídos y comentados (socializados) en los salones de otros grupos y ante los padres de familia, un determinado día, en el salón de mis alumnos. Según el propósito y el enfoque de Español, la idea es que los alumnos sepan redactar con claridad, que sepan emplear las reglas gramaticales y que toda redacción comunique un mensaje que pueda ser entendido por los demás. Esto es lo que hago en todas las asignaturas y en todas mis clases.
Aclaro que en el desarrollo de las actividades de aprendizaje no todos los alumnos hacen lo mismo y al mismo tiempo, pues éstos son diferentes en su desarrollo, en sus actitudes, en sus emociones y en sus formas de aprender; por tal motivo, diseño ciertas estrategias para que todos realicen tareas y aprendan de conformidad con sus peculiaridades y potencialidades. De igual manera, los padres de familia apoyan a sus hijos en lo que necesitan, pero también respetando sus posibilidades. Estas estrategias las explico en seguida… (Continuará)