RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Faltan dos años para el relevo sexenal de la presidencia de la república y contrario a otros años, en que los tiempos de la política se marcaban de manera exacta, ahora es totalmente diferente, pues apenas en el cuarto año de gobierno del presidente Peña Nieto, año que se supone es el de más fuerza del presidente, de más control político al interior de su partido, ahora es totalmente distinto, pues los partidos políticos tienen ya varios meses mostrando, de una forma u otra, sus cartas para el 2018. Obviamente que no es de manera oficial, pues eso está prohibido por el INE, pero ya sabe usted que para violar la ley los políticos se pintan solos. Ahí está el caso de López Obrador, que tiene más de 20 años en campaña. Primero como militante del PRD y luego se propuso tener su propio juguetito y creó ese engendro llamado MORENA, a sabiendas de que será el vehículo para obtener una muy buena tajada del presupuesto que se les da a los partidos políticos, y así tener recursos para moverse a placer por toda la república, además ser de nueva cuenta el candidato presidencial, pues quién se lo impedirá si, como se lo menciono, MORENA es simple y sencillamente de él, ¿O quién se le puede poner enfrente en MORENA para disputarle la candidatura a la presidencia de México? ¡Nadie!.

Por su parte en Acción Nacional las cosas ya están muy avanzadas. Margarita Zavala tiene ya mucho tiempo también en campaña. Es una mujer que se ha sabido manejar con la estructura y bases partidistas en todos los estados y ha logrado conjuntar las simpatías de la militancia, con grandes probabilidades de obtener la candidatura. Otro que desde hace tiempo se sabía ponía más atención a sus deseos de ser candidato que a su encomienda como gobernador en Puebla, es Rafael Moreno Valle. Y prueba de ello son los espectaculares que han aparecido a lo largo y ancho de la república, Aguascalientes incluido, en donde aparece su foto en lo que se supone es la portada de una revista que lo promueve como presidenciable. Obviamente que fuera de Puebla la población no lo conoce.

Quién sí es muy conocido es el presidente del PAN, Ricardo Anaya. Y a fuerza de ser sinceros Anaya goza de buena reputación, pues es un joven político muy preparado, que en los debates que ha tenido en televisión, por diferentes motivos, como las elecciones del pasado 5 de junio, ha logrado salir airoso, pero sobre todo ha convencido y generado confianza. Anaya es el único presidente panista, en la historia de ese partido, que puede presumir de haber ganado 7 gubernaturas en una sola jornada electoral. Y lo más relevante es que el PAN ganó en estados que NUNCA había perdido el PRI, como Durango, Veracruz y Tamaulipas. Hoy el PAN gobierna de manera simultánea 11 estados y el porcentaje de mexicanos que son gobernados por el PAN es altísimo: 40 millones. Hoy el PRI gobierna en 15 estados, el PV 1, PRD en 5 y Nuevo León es gobernado por un independiente. Y quiérase o no, Ricardo Anaya y su actual equipo, son artificies importantes de ese triunfo. Anaya operó perfectamente las candidaturas y las alianzas con otros partidos para lograr los triunfos. Prueba de ello fue la candidatura de Javier Corral en Chihuahua, pues a pesar de que Javier fue el candidato oponente a Anaya en la lucha por elegir al líder nacional, Anaya sabía que Corral podía ganar la gubernatura en su estado natal y lo apoyó para lograr la candidatura, con el consiguiente triunfo. Y precisamente porque Anaya está alcanzando grandes alturas en la política nacional, los feroces ataques hacia él ya comenzaron. La campaña está muy bien orquestada, con datos que ya han sido desmentidos y aclarados por el propio Anaya, pero que al final dejan desconfianza en la población.

En el PRD las guerras intestinas siguen a la orden del día. Las diferentes tribus que conforman ese partido político siguen disputándose en poder total de lo que queda de dicho partido y obviamente es el partido que menos aspirantes con posibilidades de una lucha electoral decorosa tienen: Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México –CDMX-, y Graco Ramírez, actual gobernador del Estado de Morelos. Quién es más conocido a nivel nacional es Mancera, ya que la CDMX es un escaparate tremendo por ser una de las ciudades más grandes – y problemáticas- del mundo. Y el ser la capital del país le permite estar presente constantemente en los medios de comunicación y ello es una gran ventaja para él. Graco Ramírez a nivel nacional no es muy conocido. Es conocido en la región centro, pero en los extremos del país es nula su presencia. Pero eso a él no le preocupa y siente que tiene los tamaños para pelear por la candidatura. Aunque si lograra ser candidato, ya en la elección constitucional no las traería todas consigo.

La semana pasada observé la última encuesta nacional de Consulta Mitofsky que realizó para un diario nacional, y dicha encuesta ofrece lecturas muy interesantes en 3 escenarios. Por ejemplo, en el escenario 1, en donde los candidatos a la presidencia fueran Margarita Zavala por el PAN, Osorio Chong por el PRI, Mancera por el PRD y Jaime Rodríguez “El Bronco”, las preferencias serían: Margarita Zavala el 23.6%; Osorio Chong el 17.9%; Mancera 5.9%; López Obrador 21.5% y El Bronco 6.9%. O sea que Margarita va arriba.

En el segundo escenario están: Ricardo Anaya con el 21.5%; Osorio Chong con 18.6%; Mancera con el 6.2%; López Obrador con el 21.9% y El Bronco con el 6.9%. En este escenario, sin Margarita Zavala, López Obrador encabeza las preferencias, pero solo por 4 décimas arriba de Anaya.

En el tercer escenario están: Rafael Moreno Valle con 16.4%; Osorio Chong con 19.1%; Mancera con el 6.4%; López Obrador con el 19.6% y El Bronco con el 7.1%. Aquí también López Obrador encabezaría la encuesta, pero por menos porcentaje; en este escenario es donde Osorio Chong obtiene el mayor porcentaje pero no le alcanza para encabezarlo, pues López Obrador le gana con 5 décimas.

Los anteriores son escenarios que dan una idea de lo que puede suceder en las elecciones del 2018, si fueran una u otra las fórmulas que los partidos propongan. La próxima entrega le comentaré sobre las preferencias individuales al interior del PRI y las preferencias que tienen en el ánimo de la población los posibles candidatos independientes.