Existe la falsa creencia de que la mama cambia su forma y tamaño debido a la lactancia, por lo que muchas mujeres prefieren no dar pecho a sus bebés, sin embargo, el presidente del Colegio de Cirujanos Plásticos, Roberto Ramírez Macías, indicó que estos efectos son causados por el embarazo y no así por amamantar.
“Hay pacientes que ni siquiera lactan y aun así sufren transformaciones en sus pechos; está esa falsa creencia que dicen yo no le voy a dar pecho a mi bebé porque me pueden quedar estrías o se me puede lastimar mucho la mama, sin embargo, es el embarazo el que siempre cobrará una pequeña factura”, subrayó el especialista.
Dijo que los cambios más comunes es la pérdida de firmeza, va cayendo, aumenta la distancia entre el pezón y la clavícula, así como la aparición de estrías; “son cambios que a la mujer le pueden afectar anímicamente y se ve disminuida su seguridad”.
Para lo cual existen cirugías plásticas, donde principalmente se debe analizar la situación de la paciente y sus expectativas respecto a los resultados del procedimiento.
Explicó que generalmente las mamas pequeñas que se encuentran entre una copa A o B, son las que mejor soportan los efectos del embarazo, y en todo caso sólo pueden verse afectadas con la perdida de firmeza. Dijo que para ello existen procedimientos de colocación de implantes que ayudarán a regresar la forma y agregan un poco más de volumen, o bien un levantamiento con una cicatriz muy pequeña, que en muchos casos puede ser casi imperceptible.
En cambio, aquellas de tallas C, D o DD, son las que más recienten el proceso del embarazo, por lo que dijo que a quienes no están conformes con la forma que adoptaron sus pechos, tendrán que valorar un levantamiento.
“Los procedimientos que tenemos para quienes después del embarazo no están conformes con la apariencia de sus pechos, son desde implantes de mama, levantamiento y reducción”, comentó el cirujano plástico.