Luis Leonardo Márquez Alvarado

Los trabajadores han visto que la inseguridad ya no sólo se presenta en perjuicio de sus bienes, sino en la amenaza a su integridad, afirmó el secretario general de Confederación de Trabajadores de México en la entidad, José Alfredo González González.

Advirtió sobre la creciente violencia en los sectores populares donde residen las familias de los trabajadores, donde los delincuentes, que antes “cristaleaban” coches y se metían a los domicilios para sustraer artículos cuando los hogares estaban vacíos, se han vuelto más agresivos.

Denunció que una de las principales preocupaciones de los agremiados en el tema de la inseguridad era la pérdida de los bienes materiales, pero recientemente se ha elevado la percepción de inseguridad en el entorno habitacional donde se desenvuelven los trabajadores.

Subrayó que este fenómeno han transformado las costumbres de los trabajadores para evitar calles solitarias a fin de no ser asaltados y despojados del celular y el poco dinero; no se permite que los niños anden solos en la calle, y las puertas siempre deben estar cerradas con chapa, cuando antes la puerta estaba abierta.

Enfatizó que esta problemática está focalizada en las colonias identificadas como zonas “rojas” al oriente y sur poniente de la ciudad de Aguascalientes, donde la gente tiene temor de salir a la calle porque la presencia de vándalos y viciosos es una constante. Se incluye también la zona centro en donde clientes y comerciantes se encuentran prácticamente acosados por la delincuencia.

Si esto no fuera suficiente, la gente destina los ingresos extraordinarios a reforzar la seguridad de las viviendas con rejas y protecciones metálicas, mientras que la alarma en el auto es una necesidad.

Lamentó que los robos a domicilios y de vehículos hayan pasado a segundo término pese al importante patrimonio que representan para un obrero, como algo a lo que la clase trabajadora ya se acostumbró, pues ahora se tiene miedo a las agresiones físicas a las que pueden ser objeto ellos o los integrantes de su familia por integrantes de pandillas o asaltantes por un poco de dinero.