La impugnación, una falta de respeto al electorado: PAN

Paulo Martínez lo califica como un acto de desesperación

El presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional, Paulo Martínez López, advirtió que la confirmación de la impugnación a los resultados electorales en los que Martín Orozco Sandoval obtuvo la constancia de mayoría como gobernador electo, demuestra la falta de respeto a la voluntad ciudadana, por parte de la coalición “Aguascalientes Grande y Para Todos” del PRI, PVEM, PT y PANAL.
Se trata de actos de desesperación, y poca resignación por los malos resultados obtenidos en la jornada electoral, a los que también se sumó el partido Movimiento Ciudadano y Movimiento de Regeneración Nacional, señaló el líder blanquiazul.
“Los argumentos que están comentando unos y otros quejosos no tienen fundamento, son patadas de ahogados, literalmente, quieren ganar en la mesa lo que no pudieron hacer en las urnas”, manifestó.
Cuestionó que los priistas hayan caído en la incongruencia, luego de que a la mitad de la jornada electoral del pasado 5 de junio el secretario general del Partido Revolucionario Institucional, Alberto Solís Farías, señaló que el desarrollo de los comicios se daba en tranquilidad.
Insistió en que el PRI y sus aliados mantuvieron un discurso alejado de irregularidades o posibles violaciones electorales, al grado que se autoproclamaron ganadores en dos ocasiones, cuando apenas concluyó la jornada electoral, y además se pronunciaron por un pacto para respetar los resultados de la elección.
“Resulta increíble que para el PRI y sus comparsas hasta ese momento no había nada que impugnar, no entendemos cómo es que después de no verse favorecidos con el sufragio, salen a querer quedar bien con sus simpatizantes con el argumento de que se rebasaron topes de campaña, y que hubo intromisión de funcionarios y el clero”.
Enfatizó que no existen elementos para revertir los resultados, pues estos demuestran una postura clara de la ciudadanía en contra de los gobiernos priistas, por lo que se intenta justificar una debacle en los tribunales.