La importancia del DEBATE

David Reynoso Rivera Río

Como ya lo he señalado, nos encontramos imbuidos en un proceso electoral que lamentablemente se ha distinguido por la agresividad y falta de civilidad por parte de algunos de los actores políticos. Dicho lo anterior, es que cada vez nos acercamos más a la recta final y ello significa que pronto tendremos frente a nosotros la oportunidad de marcar en la boleta a la candidata o al candidato que deseamos nos represente.
Es entonces que tal y como lo comentaba en la edición pasada de SAPIENS IUVENTUS, no podemos dejar de cumplir nuestra tarea ciudadana de conocer las propuestas por parte de los candidatos a los diversos puestos de elección popular. Con el paso de los días se acercarán también los encuentros y foros de debate en los que será fundamental que participemos y nos involucremos.
Recordemos que los debates son una herramienta comunicativa importantísima para las democracias actuales y es que gracias a ella podremos obtener varias opiniones acerca de un mismo tema. Estos nos ayudan a poner en el conocimiento de todos las opciones u opiniones con las que cuentan los debatientes, por tanto, es una herramienta de lo más enriquecedora para la sociedad, que deja a un lado aquello de que alguien posee la verdad absoluta y permite a cada individuo que tuvo la oportunidad de presenciarlo forjar su propia conclusión.
Por eso hoy en día, los debates deben definir elecciones; importa por supuesto la capacidad de argumentación y conocimiento tanto de la realidad del municipio o del estado como también importan las propuestas y planes de trabajo. Lo cierto es que con el tiempo estos debates se han visto como una forma de hundir al contrario y atacarlo con cuestiones fuera de lugar, razón por la cual también debemos exhortar a todos los participantes a conducirse con civilidad y a ceñirse a la realización de debates no destructivos, sino constructivos y argumentativos.
Sin duda, el ejemplo clásico de la importancia de un debate es el que protagonizaron John F. Kennedy y Richard Nixon en la elección presidencial de 1960 en nuestro país vecino de los Estados Unidos de Norteamérica. Dicho debate significó un parteaguas para la política, las campañas y por supuesto, para los candidatos, ya que la historia nos recuerda que el experimentado vicepresidente Nixon contaba con la mayoría de las preferencias electorales sobre el joven carismático senador Kennedy, pero el debate cambió todo. Nixon apareció como nervioso y sudando, en cambio Kennedy mostró un aspecto fresco, elegante y seguro.
Al momento de que esta lectura llegue a sus manos, ya habrán transcurrido los dos primeros debates en nuestra entidad. El primero de ellos para los candidatos a Presidente Municipal y el último de ellos para los candidatos a la gubernatura del Estado. Espero hayan tenido la oportunidad de observarlos y de no ser así, se adentren unos minutos en el ciberespacio para poder conocer un poco más sobre la capacidad de nuestros candidatos. Definitivamente dirigir el rumbo de nuestro municipio y nuestro Estado no es tarea fácil, aplaudo que existan perfiles en los partidos que aspiren a tomar ese lugar; sin embargo, habrá que elegir sólo a quienes sí tienen la capacidad para liderar este gran barco llamado Aguascalientes.

Correo: davidreynoso40@hotmail.com
Twitter: @davidrrr