Silvia Guerra

En otras ocasiones se ha mencionado que la imagen es la percepción que se tiene de una persona por parte de sus grupos objetivo.

Generalmente abordo el tema de la imagen desde la perspectiva de la imagen física, que es la que toma en cuenta la apariencia, el comportamiento y la comunicación de una persona. En esta ocasión, quisiera irme un poco más grande y tocar brevemente el tema de la congruencia que la imagen integral del Papa Francisco posee.

Una imagen personal exitosa comienza desde el equilibrio y armonía interiores, que después son proyectados congruente y coherentemente hacia el exterior, con la ayuda de herramientas de vestimenta, comunicación y comportamiento. Cuando alguien está fallido por dentro, su imagen exterior, por más adornada y cara que sea, no es armónica.

Me estuve haciendo la pregunta de por qué sentimos tanta paz y nos sentimos como en casa al escuchar y ver al Papa. Llegué a la conclusión de que es una persona totalmente congruente con su esencia, con su vocación y en cada fibra de su ser lo permea hacia el exterior. Es un hombre que está lleno de Dios y lleva su vida interior en paz de acuerdo a sus designios. Esta esencia y vocación las presenta al mundo a través de su manera de vestir, de su manera de actuar, de la forma en que se mueve, del tono de su voz, de la calidez de su mirada. Cada parte de su imagen física habla silenciosamente de su imagen interior, cada acción que realiza va en favor de lo que cree y por lo que lucha. No se necesita ser religioso, ni estar a favor del catolicismo para darse cuenta de estas cosas, es simplemente algo que salta a la vista porque es un hombre coherente.

Su labor no es fácil, ya que no solo por el hecho de haber sido nombrado Papa, la santidad le cayó del cielo; es, considero yo, que se siente fácil al verle, porque es una persona que ama lo que hace, que se proyecta a través de lo que hace y que es lo que hace.

Cuando en otras ocasiones les he mencionado el ser coherentes, a esto me refiero. Independientemente de su religión, credo, profesión, ideología o género, se debe ser una persona de una línea de principio a fin. Una persona fiel a sí misma, a sus valores, creencias y a su verdadera esencia, podrá lealmente interpretarse en su producción física, ya que será una persona que no pretenderá ser quien no es.

El Poder de tu Imagen.

silvia@consultoriadeimagen.com.mx