En emotiva celebración eucarística presidida por el obispo José María de la Torre Martín, este domingo, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, 19 seminaristas dieron un paso más en su camino hacia el sacerdocio, pues ocho de ellos recibieron la candidatura a las órdenes sagradas, a tres les fue conferido el ministerio del Lectorado, y ocho más recibieron el ministerio de Acolitado, los cuales se pondrán al servicio de la comunidad.

Andrés Gerardo Gutiérrez García, Gerardo Cardona Herrera, Gerónimo Palacios Bernal, Luis Osvaldo Cortez Rosales, Moisés Gutiérrez Villa, Omar Hernández Olvera, Óscar Flores García y Ramiro Pérez Martínez fueron presentados por el rector del Seminario, Manuel González Medrano, ante el obispo para ser admitidos a seguirse configurando con mayor exigencia para el ministerio sacerdotal.

Cabe resaltar que la candidatura a las órdenes sagradas la reciben aquellos alumnos que habiendo recorrido cierto camino en el Seminario, han cumplido fervientemente con sus deberes, mostrando una firme decisión de seguir al Señor, con humildad y siendo testimonio del amor de Cristo hacia las personas.

El Lector queda instituido para la función que le es propia, de leer la palabra de Dios en la asamblea litúrgica. Por lo tanto, proclamará las lecturas de la Sagrada Escritura, pero no el Evangelio, en la Misa y en las demás celebraciones sagradas; para ello fueron instituidos como nuevos lectores, Arturo Escalera Hernández, Jonathan Emmanuel Maldonado Barrera, y Marco Antonio Esquivel Piña.

Y el ministerio de Acolitado se designó a Aníbal Eduardo López González, Diego Antonio Ortiz Esquivel, Everardo González Martínez, Jorge Emmanuel Álvarez García, José Andrés Cerros Valadez, José de Jesús López Macías, Roberto Isaac Martínez Medina, y Salvador Franco Villalpando, para ayudar al diácono y asistir al sacerdote. Su deber es cuidar el servicio del altar dentro de las celebraciones litúrgicas, especialmente en la celebración de la Misa; además, distribuir como ministro extraordinario la Sagrada Comunión. Deberá tener un amor sincero por el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía, por el pueblo de Dios, y en especial por los débiles y enfermos.

Los alumnos, acompañados de sus familias, fueron recibiendo los ministerios según se iba desarrollando la celebración. Primero tocó el turno a los alumnos que recibieron la candidatura a las órdenes sagradas, a quienes el obispo llamó por su nombre, cuestionándoles si aceptaban seguir a Cristo como discípulos y misioneros más cercanos. Después, a los lectores, poniéndoles una Biblia en las manos, les cuestionó si aceptaban esta ardua tarea de llevar la palabra de Dios a todas partes. Finalmente, a los acólitos, poniéndoles un relicario en las manos, y preguntándoles si daban el sí a esta tarea de servir en la Eucaristía, les confirió el ministerio de Acolitado.