Adriana García | Fotos: Enrique De Santiago

En el tema de los barrios tradicionales de Aguascalientes, es el Barrio del Encino el que mayormente mantiene la esencia de las fiestas religiosas; en el Barrio de La Estación se perdió el encanto cuando desapareció la industria del ferrocarril; mientras que en San Marcos se ha perdido todo el sentido de la fiesta del santo patrono, de la Virgen del Carmen y de la Virgen del Pueblito, pues se han desvirtuado por atender fiestas paganas. En el Barrio de Guadalupe también se sigue la tradición de festejar a la Morenita del Tepeyac, porque es una fiesta de los mexicanos.
En este sentido, se ha buscado incorporar a estas fiestas patronales a toda la sociedad aguascalentense, sobre todo a quienes son oriundos del Barrio del Encino, para que vuelvan a este sitio; Miguel del Barrio indicó que de este modo se implementaron actividades un poco fuera del contexto religioso.
“Es el barrio castizo, fue fundado por unos moros, entonces trae muchas raíces de nuestros antepasados y de la fundación de esta tierra; con la fiesta en honor al Señor del Encino, quisimos retomar la Trianada, otra vez vivir nuestras fiestas, ya son nueve años con éste que se realiza, y ha sido todo un éxito, la gente está feliz”, detalló.
El integrante del comité organizador de estas fiestas, resaltó que se trata de una tradición única, que se vive en España, en Pamplona, así como en otros sitios puntuales del mundo que tienen afición por la tauromaquia.
“Aquí somos muy taurinos, habemos muchos aficionados, por lo cual vale la pena hacer este tipo de eventos, se ve el resultado; calculamos que entre todo el público serán más de 20 mil personas asistentes, y se busca año con año sumar a más personas, que vengan a estas fiestas, con devoción al Cristo Negro”, destacó.
En este sentido, resaltó que es fundamental que la fiesta del Señor del Encino se preserve con sentido de fe, ese encuentro de divinidad y con Dios; a ella acuden quienes piden principalmente por la salud de familiares enfermos o la propia, y trabajadores de las fábricas aledañas; los habitantes del lugar, las personas mayores, recuerdan con cariño las fiestas en honor al Cristo Negro y participan de todas las actividades que en torno a ello se hacen.
“La misa de los toreros fue el viernes pasado, tocó Fuente y Caudal y fueron como 60 sevillanas bailando; este domingo inició con la paella, la verbena, y luego la suelta de borreguitos para los niños; todo esto involucra a las familias. Vienen los toros con los adultos, este año soltaron siete animales; por la noche se cierra con la peregrinación con el Cristo Negro que hace el recorrido por las principales calles del Barrio de Triana”, detalló.