Nulas oportunidades laborales orillan a excarcelados a volver a incurrir en actividades delictivas. Salvador Sebastián Mauricio, presidente de la Canaco, señaló que las personas que salen de la cárcel se reintegran con frecuencia a las organizaciones delictivas al no encontrar un empleo que les proporcione sustento económico, por lo cual los empresarios deben ofrecerles oportunidades laborales para evitar que se conviertan en una amenaza para la sociedad.

Manifestó que todas las personas tienen derecho a una segunda oportunidad, pero muchas compañías les cierran las puertas al conocer sus antecedentes penales, rechazo con el cual se les niega la posibilidad de tener una fuente de ingresos y una vida digna, círculo vicioso que a su vez acarrea muchas problemáticas sociales; en este sentido, agregó que a ninguna persona se le puede excluir por sus antecedentes penales, orientación sexual o raza.

Sebastián Mauricio subrayó que además de la apertura por parte de la iniciativa privada, para combatir la reincidencia, también es necesario que las autoridades lleven a cabo una labor de seguimiento a los excarcelados, con la finalidad de que no vuelvan a incurrir en algún delito.

Refirió que el conocer las labores de reinserción social facilitaría a los empleadores la contratación de expresidiarios, pues tendría así la confianza de que en caso de contratarlos no van a cometer delitos al interior de las empresas, pues todas las compañías requieren de la productividad para ser exitosas, motivo por el cual no se pueden dar el lujo de contratar personal inadecuado para realizar actividades al interior de las mismas.

Finalmente, el presidente de la Canaco mencionó que los excarcelados tienen el derecho de insertarse de nueva cuenta a la parte económica, y el hecho de no proporcionarles una fuente de ingresos digna “traería como consecuencia que se suban otra vez a la delincuencia y pues lógicamente a lo mejor con más escuela”.