El delegado de la Secretaría de Economía, Otto Granados Franco, reconoció que el incremento de la fluctuación del precio del dólar frente al peso sí incide en el encarecimiento de productos de los que se depende mayor o completamente de la importación.
Indicó que el fenómeno de alza en la cotización de la divisa no puede atribuirse por completo al entorno económico interno al advertir que existe cierto nivel de especulación, sumado a la aversión al riesgo que presentan inversionistas por la situación económica global, lo cual afecta a economías emergentes como México.
“La gente que tenga la mentalidad de esperar un punto máximo para vender sus dólares, está esperando que suba más y esto genera más demanda del billete verde. También hay que considerar que muchos buscan la seguridad de las inversiones en Estados Unidos, al advertir que su dinero está más seguro si lo dirigen a instrumentos de inversión en aquel país”.
Subrayó que en este momento existe una serie de factores globales que generan este comportamiento, pero no deben elevarse precios en automático, si esos productos no están ligados a la divisa.
Expuso que en el caso de mercancías importadas existe gran responsabilidad de las estrategias de las compañías que costean su internamiento al país, ya que pueden absorber este tipo de elevación al momento de transformar esas materias primas.
Consideró que los principales factores de la economía global que impactan en el precio del dólar son la desaceleración de China, que a su vez repercute en un menor consumo de petróleo por aquel país, al igual que diversas materias primas.
Al mismo tiempo, Estados Unidos ha dejado atrás la dependencia de la importación del crudo, al tener autosuficiencia en la explotación de sus reservas, dejando sin mercado parte la producción petrolera a nivel mundial.