Por Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

En un mundo nihilistaEn la actualidad el poder que ejercen los medios de comunicación es una realidad que no podemos negar. La industria mediática abarca cada vez más aspectos de nuestra vida cotidiana y por ende, afecta nuestra forma de ver el mundo.

El papel que juegan los medios en la construcción de estereotipos es primordial, ahora bien, ¿de qué forma representan los medios de comunicación a las mujeres?.

Los datos nos revelan cosas interesantes, por ejemplo: a la mujer se le tiene representada principalmente como ama de casa o estudiante, encargada del cuidado familiar, como objeto sexual y como el sexo débil; por su parte, al hombre se le representa siguiendo el estereotipo de proveedor, fortaleza, dominio y poder.

Este tipo de estereotipos femeninos y masculinos que los medios crean y reproducen de lo que socialmente se cree que caracteriza a las mujeres o a los hombres, sin duda afecta nuestra forma de percibir las cosas, por ejemplo, la percepción de la mujer como objeto.

A pesar de ser más o menos la mitad de la población, la mujer tiene una presencia en las noticias cotidianas menor al 30%. Los sectores de mayor importancia en nuestra sociedad, constituyen, de igual forma, los de mayor prestigio dentro del ámbito periodístico. Dentro de estos segmentos como lo son la economía, el sector internacional y la política, la presencia de los hombres predomina sobre el de la mujer.

Otros datos interesantes nos dicen que solo un 5% de las historias en los medios, se centran en la igualdad/desigualdad de género, y que un porcentaje mayor al 50% de las historias refuerzan los estereotipos de género, frente a un 5% que desafía dichos estereotipos.

La mayoría de los medios de comunicación, transmiten una imagen degradante de las mujeres, por otro lado, existe poca influencia de las mujeres en los medios, sobre todo en cargos directivos, en la mayoría de los casos, la mujer aparece en secciones de sociales, cocina o bien, como la “chica sexy” del clima, es decir, se continua con un estereotipo y con una representación sumamente sexista.

La imagen que se vende de la mujer como objeto de deseo o placer es innegable, por ejemplo, la mujer aparece más expuesta en fotografías que los hombres (30% – 15%).

Podemos decir pues, que la mujer no es sujeto de los medios; la situación actual nos arroja que la mujer es la protagonista de la historia solo en un 13% de las noticias, destacando que dentro de esas noticias, ella aparece como víctima en un 20% frente a un 8% de los hombres.

En conclusión podemos decir que los medios siguen reflejando un mundo en que los hombres superan a las mujeres en todos los ámbitos profesionales; las mujeres se encuentran muy poco representadas en los medios en relación a los hombres; y siguen predominando los estereotipos de género.

No obstante que se han logrado avances importantes en materia de género, los medios de comunicación parecen renuentes a impulsar cambios importantes dentro de este sector, continúan vendiendo una imagen estereotipada de lo femenino y de lo masculino.

Esperemos que los medios de comunicación se comprometan a llevar a cabo una agenda conjunta con las autoridades para implementar mecanismos reglamentarios, directrices profesionales y códigos de conducta, con la finalidad de impulsar medidas que nos lleven a adoptar una verdadera perspectiva de género.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura, y los espero una vez más, la próxima semana.