Jesús Eduardo Martín Jáuregui

Ayer en la Casona de Xicoténcatl, en el Centro Histórico de la ciudad de México, antigua sede del Senado de la República con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, con la presencia del Senador Miguel Barbosa, actual presidente del Senado, y personalidades del ámbito de los Derechos Humanos, se inauguró la muestra del Primer Concurso Internacional de Caricatura alusiva a Derechos Humanos, Antonio Arias Bernal “El Brigadier”, convocada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Abusando del paciente lector transcribo unas palabras que pronuncié en mi intervención:

Con el permiso del Honorable Presidium:

Con la licencia de todas y todos Ustedes:

En el principio existía el verbo… pero prontamente existió la imagen, la figura, la representación. El hombre pensaba y su pensamiento se manifestó en un concepto, éste en una palabra y luego en la representación gráfica. La trilogía para comunicar, para comunicar-se. En poco tiempo intuyó también que la comunicación con palabras tenía la desventaja de que, el concepto imaginado y transmitido con la palabra, podía ser representado en un concepto muy distinto elaborado a partir de lo escuchado. La figura, en cambio tenía la ventaja de su facilidad de comprensión.

Junto con el pensamiento nació el humor. El juego ya existía, no era monopolio del hombre, pero sí el humor. Distorsionar la realidad, resaltar una cualidad o defecto, subrayar una actitud, modificar una situación, provocando la sorpresa entre el desenlace esperado y el que con el humor se muestra y con ello la risa, es una actividad de la mente que requiere perspicacia, agudeza, observación, en una palabra inteligencia, pero si se hace a través de la figura, entonces debe tener además un gran oficio, dominio de las técnicas, y magnífico equilibrio.

En México hemos tenido y tenemos grandes caricaturistas, grandes testigos de su tiempo, implacables jueces de su realidad, agudos críticos de nuestros defectos y propulsores de una esperanzada visión de un futuro que deje atrás diferencias, inequidades e injusticias.

De Aguascalientes vino a la capital José Guadalupe Posada, el gran genio que se anticipó a su época y que a través de su testimonio gráfico nos dejó un legado de miles de estampas de un México que vivía sus últimos años de la Pax Porfiriana que pagaba el progreso con la explotación y la injusticia. Apenas a unas cuadras de este extraordinario recinto que ha recuperado dignidad y belleza estaba su taller, un humilde taller de quien se vio a sí mismo sólo como un artesano y al que la muerte impidió disfrutar el reconocimiento que unos años después le brindarían los mas renombrados artistas de la Revolución: Orozco y Rivera.

De Aguascalientes vino también Antonio Arias Bernal “El Brigadier”, de quien tomamos su nombre para bautizar este Certamen Internacional de Caricatura alusiva a Derechos Humanos convocado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes. “El Brigadier” ilustró durante décadas las publicaciones que daban cuenta del tránsito a la modernidad de un país dividido y lacerado, y que plasmó las convulsas situaciones y personajes de la conflagración mundial, la segunda. Agradezco la presencia de quien fuera su esposa, la señora Yolanda Ventura Frisky, ¡Gracias por aceptar la invitación!.

De Aguascalientes traemos esta muestra del certamen de caricatura, contando con la comprensión y buenos oficios de la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Sexagésima Segunda Legislatura del Senado de la República, Senadora Angélica de la Peña, gracias a ella y gracias al Senador Miguel Barbosa, presidente del Senado y por su conducto a esta Institución garante de la soberanía y del federalismo, gracias también a nuestros paisanos senadores, Martín Orozco, Fernando Herrera y Miguel Romo Medina, quien por una comisión del Senador Emilio Gamboa se vió impedido de asistir.

Es imperioso agradecer a Christian Garduño “Rocko” y a Arturo Kemchs, su apoyo decisivo para la organización y premiación del certamen y a Agustín Sánchez su consejo siempre oportuno. La muestra comprende 5 decenas de obras de las mas de 250 que recibimos de 91 artistas de 28 países. Entre ellas la premiada de Román Rivas y las menciones honoríficas de Mohammad Saleh Razmhosseini Kerman de Irán, José Antonio Rodríguez García de México, Rasol Ranjbar de la India, Mahdieh Sabbaghkar de Irán, Erdogan Basol de Turquía.

La diversidad de estilos, de enfoques, de tratamiento, de visión, de cultura, tiene, sin embargo una visión común: la certeza de que la promoción, el conocimiento y la vigencia de los Derechos Humanos, serán elementos sin los que no será posible la armonía, el respeto y la paz entre los individuos y entre las naciones. Algunos muestran la dificultad del tránsito, otros exhiben dramáticos testimonios de la actualidad, unos mas apelan a una visión esperanzada. Todos son vida humana con un toque de humor, que tienen, todos, una función pedagógica: dar cuenta de la necesidad irreductible del respeto de los Derechos Humanos.

La institución que acogió a tantos próceres del país y en particular al mártir Don Belisario Domínguez, nuevamente apuesta por un ejercicio libertario, que es parte de su compromiso y esencia.

Muchas gracias.