La modernización urbana de la ciudades carentes de un plan de movilidad, ha propiciado incremento en número de accidentes viales derivado de la velocidad con la circulan conductores por vías rápidas, lo cual ha generado que incluso las lesiones de los accidentados cada vez sean de mayor gravedad, según explicó Fernando Huerta, médico traumatólogo, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de Accidentes Viales, celebrado este domingo.

La causa número uno de muerte en el mundo de personas menores de 45 años, son los accidentes, por lo que consideró esta condición como una epidemia social; “se mueren más pacientes accidentados, que en las guerras”.

Explicó que las consecuencias de los accidentes viales verdaderamente son lamentables, pues el 30% de los sobrevivientes a estos eventos, queda con secuelas con las que tendrá que lidiar el resto de su vida.

“Como son pacientes en edad productiva, tenemos que reconstruirlos para que tengan menos problemas, menos secuelas y puedan así reintegrarse a su vida laboral”, explicó.

Abordó que en México se cuenta con lo último en tecnología para reconstrucción en traumas severos, sin embargo, lo importante es que los ciudadanos tomen responsabilidades a la hora de conducir un vehículo.

“El alcohol y la gasolina no se mezclan, y cuando se mezclan terminan mal”, informó.

Lamentó, además, que cada vez con mayor frecuencia sean niños los afectados en accidentes de tránsito, generalmente al ir circulando en alguna motocicleta, consecuencia de la imprudencia de los padres. “El niño no debe de andar en una moto, y se les ve circulando sin casco y el padre con casco, sin medir riesgos; las motos son un factor de trauma muy grande”, apuntó Fernando Huerta.