Por: Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

A una semana de las elecciones las calabazas empiezan a moverse, comienzan a destaparse para alcaldías, gubernaturas y por supuesto para la presidencia.

Personajes de todos los partidos empiezan a enfilarse en las carreras por los cargos de elección popular.

AMLO quien lleva cerca de 12 años haciendo campaña ha manifestado abiertamente que será candidato a la presidencia en 2018, evidentemente como abanderado de su franquicia MORENA.

La ex primera dama Margarita Zavala también se destapó y buscará ser la candidata, aun no sabemos si logrará hacerlo dentro de Acción Nacional o por otro instituto político puesto que la contienda que habrá de enfrentar con Madero y Moreno Valle no será fácil.

El Jefe de Gobierno del Distrito Federal es otro de los personajes que ha manifestado su interés por buscar la presidencia, sin embargo, habrá que esperar, aun no es seguro si lo hará por el PRD o bien como un candidato independiente ahora que se pusieron de moda; hablando de independientes, un candidato natural después de lo sucedido en Nuevo León será El Bronco.

El Partido Revolucionario Institucional fiel a sus costumbres, ha mantenido a los candidateables aún tapados, nombres como Rodrigo Medina (hoy muy desgastado), Luis Videgaray y Calzada Rovirosa parecían ser algunos de los posibles candidatos, sin embargo, el nombre de Manlio Fabio Beltrones se ha fortalecido después de estas elecciones, su alfil en Sonora ganó y recuperó para el PRI la gubernatura, dando muestra del músculo con el que cuenta el coordinador de los diputados y del gran estadista que es, seguramente el diputado Beltrones buscará espacios dentro del CEN para de ahí empezar a construir su proyecto rumbo a 2018.

A lo largo del año varios nombres de posibles candidatos se han derrumbado, tal es el caso de Marcelo Ebrard, otros se han fortalecido, como es el caso de Mancera, sin embargo, si alguien quiere en verdad competir y estar en posibilidades de ganar la contienda en 2018, debe tener el tacto político para sentarse con las diferentes fuerzas políticas y lograr consensos, de igual forma debe lograr transmitir a la ciudadanía, misma que se encuentra harta de los “políticos tradicionales”, la confianza de que las cosas se harán bien, que se logrará estabilidad social y económica, y sobre todo, que se combatirá la corrupción, de no ser así, será muy difícil que los posibles candidatos logren ganar la elección con las estructuras partidistas, después de lo sucedido en Nuevo León, aquellos que busquen ganar los puestos de elección popular tendrán que convencer haciendo campañas cercanas a la gente; el clientelismo, el voto corporativo y las campañas de desprestigio no jugarán un papel fundamental en 2018, por el contrario, si se continúan con esas prácticas los mayores perjudicados serán los partidos y sus candidatos, es por ello que los partidos y aquellos que los representen en 2018 deben buscar reinventarse para poder lograr esa conexión con la ciudadanía, de no ser así no dudemos que para 2018 tengamos un Presidente Independiente.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y los espero una vez más, la próxima semana.