La belleza cuesta

Con sacrificios, pierde Kim 20 kilos en 3 meses

CIUDAD DE MÉXICO.- Recuperar la figura que lucía antes de embarazarse de su segundo hijo le ha exigido a Kim Kardashian hacer sacrificios como cualquier mortal.
Pero el esfuerzo ha valido la pena, y con una dieta estricta, que no permite el consumo de más de mil 800 calorías al día, ha bajado casi 20 kilos en apenas tres meses.
La socialité anunció en enero pasado que se sometería al régimen Atkins para perder los 32 kilos que le sobraban tras el nacimiento de Saint, en diciembre de 2015.
Según detalló en sus redes sociales, durante la gestación subió 27 kilos, pero tenía 5 “acumulados” desde hacía varios años, por lo que decidió deshacerse de todo el sobrepeso de una vez.
“Esto va a ser jodidamente difícil, pero puedo hacerlo, y espero compartirlo con todos ustedes. “EnModoBestia #QuiénEstáConmigo?!?!?!”, escribió.
Su nutrióloga, Colette Heimowitz, reveló que Kim consume abundantes proteínas (huevo, pollo y carne) en cada comida para mantener la sensación de saciedad a lo largo del día.
“Debe mantenerse alejada del azúcar, los dulces, pasteles, galletas, harinas y arroz blanco. El secreto es elegir carbohidratos altos en fibra, los cuales retardan la liberación de azúcares en el torrente sanguíneo.
“Así, en lugar de papa, te comes una batata. Y cuando se te antoja un postre, puedes prepararte algo que lleve Splenda en lugar de azúcar”, contó Heimowitz a la revista People.
Lo que sí le ha costado mucho trabajo a la esposa de Kanye West es dejar los quesos y los lácteos en general, así que los tiene permitidos, pero con moderación.
“Sólo puede comerse 100 gramos de queso al día. También puede comer crema ácida y mantequilla semidescremada para mantenerse satisfecha. Una cucharada de mantequilla hace más apetecible el brócoli”, reconoce la nutricionista.
Heimowitz asegura que mil 800 calorías que consume la empresaria al día no afectan su lactancia, y que si fuera una dieta más agresiva sólo conseguiría que no la siguiera al pie de la letra.
“Un régimen demasiado bajo en calorías te tiene hambriento todo el día, y justamente lo que necesitas es sentirte satisfecho para alcanzar tus metas.
“Cuando consumes las proteínas adecuadas, las grasas y los carbohidratos correctos, no te sentirás tentada a comer de más. Porque ni la más férrea fuerza de voluntad podrá alejarte de esa dona si te estás muriendo de hambre”, concluye la especialista. (Staff/Agencia Reforma)