Carlos Reyes Sahagún

Cronista del Municipio de Aguascalientes

Para Dulce María y Carlos Arturo,
que han florecido y están a punto de dar fruto

La mañana de ayer se llevó a cabo la Toma de Protesta de los cronistas municipales de Aguascalientes ante la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas (ANCCM), en un acto que encabezaron el ingeniero Martín Alfredo Reyes Velázquez, coordinador de asesores del Gobernador del Estado; en representación de este, el maestro Manuel González Ramírez, presidente de la ANCCM y cronista de Zacatecas, y el historiador Jesús Santos Esparza, que preside la Asociación de Cronistas Municipales de Aguascalientes A. C. Y el maestro Alejandro Topete del Valle, y es cronista de Calvillo.
Con ellos estuvieron en el presidium diversos funcionarios de los ayuntamientos de Aguascalientes, además del presidente municipal de Cosío, profesor Juan Manuel Villalpando Adame –si es Adame de seguro es de aquella demarcación–, por cierto el primer alcalde independiente de Aguascalientes, y el director general de Archivos, profesor Santos Eliazar Macías Herrera, en tanto que el maestro González fue acompañado por distinguidos miembros de la directiva nacional del organismo que preside, como la maestra Martha Ortega Cantabra, cronista de Chinconcuac, de la Comisión de Admisión de nuevos organismos en la ANCCM, y el maestro Alejandro Contla Carmona, de la Comisión de Archivo y cronista de Texcoco, los dos del Estado de México, quienes lucían una camisa blanca que tenía en el frente bordado su nombre y lugar de origen y detrás una leyenda que me gustó: Cronista al servicio de la República. En su momento los tres ofrecieron a los presentes una cátedra a propósito de la naturaleza de la crónica; de los objetivos que debe cumplir, algo que, me parece, no siempre se tiene del todo claro aquí.
Me parece que el acto, que se llevó a cabo en el Salón Miguel Ángel Barberena Vega del Palacio de Gobierno, entraña un enorme significado para la asociación, en la medida en que con gestos como este busca imprimirle una mayor formalidad a sus actividades, pero también darle visibilidad, hacerla visible a los ojos de la sociedad, es decir, que esta preste atención a lo que los cronistas tenemos que decir, no sobre nosotros mismos, cosa que sería presuntuosa, sino sobre ella misma, tan solo por el hecho de que trabajamos con personas, documentos y periódicos antiguos, buscando ofrecerle información que puede ser valiosa e interesante, y que permita arrojar luz sobre asuntos que forman parte de nuestra vida cotidiana.
Tanto Jesús, que preside el organismo desde febrero de 2015, como Érika Ivón Silva Torres, que se desempeña como secretaria de la asociación, han hecho importantes esfuerzos de coordinación, tendientes a que el organismo alcance los objetivos que se ha planteado, que tienen que ver con esta formalidad, en el trabajo, en su sistematización, en la escritura, que a su vez tendrían que traer consigo una mayor presencia social y valoración de la actividad.
Esta asociación, que en su andadura ha tenido el apoyo de su similar de Zacatecas, más desarrollada y apreciada, cuenta con unos 30 o 40 miembros, y se reúne periódicamente en una cabecera municipal de Aguascalientes. Estas reuniones consisten en la lectura y comentarios, de ponencias sobre el municipio que los acoge, o sobre otro tema de su agrado. A propósito de los cronistas zacatecanos, la sede del Consejo de la Crónica de aquel estado es el mismísimo Palacio de Gobierno.
Considerando que la asociación aguascalentense no cuenta con un presupuesto, y en todo caso estas reuniones son realizadas con apoyo de los ayuntamientos y con recursos propios de los participantes, haber llegado al acto de ayer significa un importante logro. A esto hay que sumar que quienes desempeñamos esta función encontramos nuestro sustento en otras actividades, a excepción de uno que otro jubilado, que gracias a su pensión puede dedicarse con más soltura a esta apasionante actividad.
De aquí que, como afirmara Jesús en su intervención, con este acto la crónica de Aguascalientes da un importante paso hacia su consolidación: “Porque tenemos un compromiso con la historia y con las crónicas locales y nacionales, y asumimos la responsabilidad de representar a nuestros municipios en la crónica nacional. A partir de ahora, los cronistas estamos comprometidos a hacer nuestro mejor esfuerzo para dar a conocer los pormenores de la crónica de los municipios y del estado.
Ante todo le damos las gracias a la asociación por la confianza depositada en nosotros, ya que con esta investidura de cronista nacional, sabremos representar a Aguascalientes”.
Superada esta meta, lograda la filiación a la ANCCM, los cronistas municipales de Aguascalientes irán tras otra finalidad, que será el registro notarial como asociación legalmente constituida. Esta es la tercera meta que Jesús se planteó al asumir la presidencia de la agrupación; la segunda fue la afiliación a la ANCCM; el reconocimiento por parte de la agrupación nacional, y la primera es que todos y cada uno de los municipios de la entidad tengan al menos un cronista, objetivo que casi se ha logrado a plenitud.
Los cronistas que prestamos juramento en esta ocasión fuimos el ya citado Jesús Santos Esparza y Alejandro Gutiérrez Lara, ambos de Calvillo; Juan Antonio Reyes Castañeda, de San Francisco de los Romo; César Martínez Pérez y Natividad Martínez, de Jesús María; Ricardo Delgado Devora, Pabellón de Arteaga; José Luis Vázquez Zavala, de El Llano; Gregorio García Rodríguez, de Cosío; Fernando Ávila Medina, cronista de la charrería; Víctor Hugo Burgos Suárez, de San José de Gracia; Bertha Topete Ceballos, Érika Silva Torres y este servidor de la palabra, por Aguascalientes. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).