Carlos Gutiérrez Gutiérrez

Eduardo de la Cerda González, quien lleva años estudiando el veneno de animales así como la presencia en Aguascalientes de la araña Loxosceles, mejor conocida como “violinista”, considera que sobre este arácnido, no se ha dicho toda la verdad. “Sólo 2 de cada 100 mordeduras puede desencadenar una reacción severa, incluso llegar a la muerte, pero en general, si las personas se atienden a tiempo, no debe pasar más allá de una leve irritación cutánea”.
Médico investigador de profesión, con estudios en “Manejo de venenos y fabricación de sueros policlonales”, realizado en el Instituto Butantan, en Sao Paulo, Brasil, una de las dos instituciones más prestigiadas en el mundo en el estudio de venenos de origen animal, considera que a la araña “violinista” se le está haciendo una fama que va más allá de sus propios atributos.
“Sí es peligrosa, subestimar su mordedura puede costar la muerte, pero en realidad, este arácnido mantiene presencia en Aguascalientes desde hace unos 400 millones de años; es una de las especies que está esparcida por todo el mundo y en el caso de México, de los 50 tipos diferentes de arañas “violinistas” que hay en el mundo, 41 están en nuestro país”.
En Aguascalientes, habita en la totalidad del territorio estatal, “las hay en todos lados y predominan dos especies: la llamada “apache” y la “reclusa”, ambas igualmente peligrosas, que se encuentran “literalmente por todos lados”.
Dijo que de acuerdo a estudios, de cada 100 pacientes que han sido mordidos por esta araña, sólo dos logran desarrollar una reacción severa, consistente en procesos necróticos, alterando la función cardiaca y renal hasta provocar la muerte. La atención debe ser de forma oportuna y de manera correcta.
“Hay protocolos muy bien definidos para la atención de pacientes que han sido mordidos por la ‘violinista’; generalmente las personas tienen que ser atendidas antes de transcurridas 12 horas de la mordedura, ya que después de este periodo, el paciente puede entrar en fases críticas, incluso llegar a la muerte, pero antes de eso, es importante que el personal médico que hace las valoraciones, sea asertivo en su diagnóstico y siga al pie de la letra los protocolos que servirán para poner a salvo la vida de quienes han sido atacados por el arácnido”.
De la Cerda González, quien hasta hace poco era el responsable del laboratorio de bioquímica de la UAA, y quien además de ser médico, cuenta con una maestría en Biofísica y Fisiología, así como un doctorado en Toxilología, rama de la Toxicología dedicada al estudio del efecto directo de sustancias tóxicas sobre el organismo, consideró que hasta ahora, la información que ha salido en los medios de comunicación no revela en sí la realidad de este insecto.
“Primer mito: no es que la araña haya llegado a Aguascalientes; está aquí desde hace millones de años. Segundo mito: todos los pacientes que son mordidos por la ‘violinista’ están condenados a la muerte; en sí, su atención debe ser inmediata, antes de que se cumplan 12 horas de la mordedura, mediante el suministro de un suero llamado “Reclusmyn” que es un anti-esfingomielina, que actúa en el organismo como un inhibidor del veneno de la araña.
“El suministro de este suero es de vital importancia, además de la aplicación de los protocolos de los glucocorticoides, para hacer frente a los graves efectos que puede causar el veneno en determinados organismos, sobre todo en aquellos que resultan ser más sensibles a la sustancia del insecto”. Aunado a lo anterior, los médicos deben suministrar antibióticos de amplio espectro y atender toda la sintomatología que le acompañan a las reacciones por envenenamiento como lo son las disfunciones cardiacas y de riñón.
Dijo que en los últimos años él ha atendido cerca de 150 casos de mordeduras de la “violinista”, “nada menos, en esta temporada tengo cuatro pacientes mordidos por la ‘violinista’, todos ellos comprobados, y todos ellos van evolucionando satisfactoriamente y ninguno de los 150 se me ha muerto”, asegura el médico investigador.
Otro de los medicamentos que se emplea en la atención de este tipo de mordeduras es un antibiótico relativamente “antiguo” que se emplea principalmente en la atención de la lepra.
“En procesos en los que los tejidos se necrosan, este medicamento suele dar muy buenos resultados, además del tratamiento integral que se debe brindar a los pacientes que han sido mordidos por arañas con venenos muy potentes”, dijo.
Posteriormente, el especialista hizo dos recomendaciones; la primera, a quienes han sido mordidos por esta araña, para que “no se confíen, ante la duda, mejor acudan al hospital lo antes posible, y si pueden llevar la araña qué bueno, si no, ese no será un impedimento para que se atiendan correctamente. Tomen en cuenta que entre más rápido les sea suministrado el suero, las posibilidades de sobrevivencia son mucho mayores”.
Al personal médico que le toca atender a pacientes con sospecha de tratarse de la araña “violinista”, les dijo que “no subestimen el cuadro clínico que pueda presentar el paciente, porque en ocasiones, en la parte superficial sólo puede apreciarse un leve piquete, una leve laceración, pero por dentro, pudieran encontrar un proceso avanzado de necrosis, sin que sea ostensiblemente notable de forma superficial”.
Finalmente, señaló: “puedo asegurar que muchos casos en los que la población ha sido mordida por araña, quizás ni cuenta se han dado, debido a que está en ese 98% en el que la reacción al veneno queda en discretos edemas, sin pasar a mayores”, consideró Eduardo de la Cerda González.