Gerardo Muñoz Rodríguez

En los días trascurridos en lo que va del presente año, hemos observado cómo el peso mexicano ha logrado posicionarse como la divisa que más logró apreciarse frente al dólar estadounidense. Esta apreciación alcanza casi 17 por ciento, según datos de Bloomberg. Ante esta disminución en la cotización del peso, surgen preguntas como: ¿Qué motivos son los que ocasionan dicha apreciación? ¿Continuará esta disminución en el tipo de cambio? Indaguemos al respecto.

Desde antes de la llegada de Donald J.Trump a la oficina oval, las amenazas sobre un posible abandono de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte eran cosa de todos los días. Poca regulación, condiciones poco favorables e insultos a la sociedad mexicana, formaban sus argumentos más trascendentales en cuanto a este tema. Esto hacia ver que la relación comercial entre México y Estados Unidos entraría en crisis y pudiera afectar considerablemente al principal motor económico del país. Este escepticismo, género que se viera al país encaminado a una posible crisis comercial e impulsara la cotización del dólar por arriba de los 21 pesos.

Una vez tomada posesión y con el pasar de los días, hemos observado cómo las propuestas de campaña del dueño de la colonia “SucesssbyTrump”, no han resultado de la manera en que se pensaba. En el caso particular del TLCAN, se han disminuido considerablemente los riesgos de una posible disolución del acuerdo, lo que ha inyectado confianza en los inversionistas y ha devuelto sus capitales al país, esto a pesar de que el “líder” político estadounidense siempre mostró su postura antiglobalización y la necesidad de moderar los gigantescos déficit comerciales con el resto del mundo. Los cuales, dicho sea de paso, se han convertido en una constante de su política económica, con lo que se busca inyectar la mayor cantidad de dólares posibles en vías de lograr depreciar su moneda.

Otro motivo que impulsó al peso, fue la derrota del partido Movimiento Regeneración Nacional en el Estado de México, lo cual anuncia un precedente para evitar que la izquierda pueda llegar a la Presidencia de la Republica en 2018. Este acto ocasionó que el peso se apreciara 2 por ciento en cuanto se dieron a conocer los resultados.

Sin embargo, la piedra angular para que la tendencia bajista de la cotización del peso continúe está basada en la renegociación del TLCAN, que seguramente en la actualidad gente muy capaz usará el tema para la elaboración de infinitas tesis.

El reciente acuerdo sobre el comercio del azúcar, establece un precedente, aunque si bien es cierto México no llevó todas las de ganar, para poder concretar una negociación que no sea tan desfavorable para la economía nacional.

Para ambos países, este tratado tiene innumerables beneficios, los cuales se han reflejado en su crecimiento económico de una u otra forma. El gobierno mexicano, debe de estar consciente de esto al momento de sentarse a negociar, ya que es una realidad que el acuerdo comercial es sumamente importante para nosotros; pero para ellos también lo es. Más de la mitad de los 51 estados norteamericanos, tienen como principal socio comercial a México.

Es por esto que aceptar ciertas condiciones en la negociación sería un grave error que pudiera frenar, lo que al fin parece, una combinación de factores macroeconómicos (salvo la inflación, la cual se ve sumamente beneficiada por esta apreciación), que permitan soñar con tasas de crecimiento más elevadas y sostenibles.

De esta forma, podemos ver cómo aún existe margen para que el peso mexicano continúe apreciándose. Algunos expertos afirman que es posible que inclusive alcance niveles de cotización de 17.50 pesos antes de cerrar el año. Todo esto irá de la mano, como ya se ha comentado, de cómo salga México en la negociación del acuerdo comercial con sus homólogos de América del Norte.

Twitter: @GmrMunoz