La alimentación incide considerablemente en el desarrollo de cáncer de colon, sin embargo, lejos de lo que se pudiera pensar, el chile no afecta, ya que forma parte de los alimentos de la riqueza gastronómica mexicana, que contienen muchos nutrientes como el maíz y el frijol; son los platillos procesados, de influencia estadounidense, como pizzas y hamburguesas, los que mayor daño causan a nuestro cuerpo, apuntó el presidente del Colegio de Oncólogos, Efrén Flores Álvarez.

“La dieta típica del mexicano es buena, la tortilla, el chile y los frijoles es una dieta bastante bien equilibrada, el problema ahora es la influencia de las comidas rápidas preparadas con harinas, los embutidos, quesos, ya que eso influye negativamente. El chile podrá provocar gastritis, pero tiene una gran cantidad de vitaminas, antioxidantes, que tienen un efecto positivo en el organismo”, señaló.

El especialista precisó que se ha comprobado que a mayor ingesta de frutas y verduras, es menor la proporción de cáncer, esto indica que como prevención es recomendable incrementar el consumo de fibra y reducir el resto de los grupos alimenticios.

“Son causas multifactoriales pero se ha demostrado que sí existe relación con los hábitos alimenticios; recientemente hubo una campaña en contra de las carnes rojas, y se vio que en lugares donde se consume mayor cantidad, es proporcional a la incidencia de cáncer colorrectal, de hasta tres o cuatro veces mayor a los estados en que se consume poca carne y la dieta contiene más fibra”, destacó.

El jefe de departamento de Oncología del Hospital Hidalgo, precisó que el cáncer colorrectal es uno de los más frecuentes tanto en hombres como en mujeres y cada vez se presenta con mayor frecuencia en personas entre los 30 y 40 años, cuando antes era una enfermedad que atacaba a mayores de 70 años.

“Ha incrementado tanto en frecuencia, como en la edad de presentación cada vez más joven; todo esto es causado por este tipo de ambientes que influyen negativamente sobre la digestión. Quizá se presente un poco más en hombres que en mujeres, pero se puede decir que la frecuencia es igual; es probable que en 10 años veremos que se ha duplicado la incidencia de este tipo de cáncer”, puntualizó.

Finalmente, el galeno recalcó que detectar a tiempo el cáncer colorrectal es difícil, sin embargo, entre los síntomas más frecuentes está la presencia de sangre en las evacuaciones, heces muy delgadas y pérdida de peso.

“Los estudios para detectarlo a tiempo prácticamente no existen, se está estudiando cómo hacerlo, y se tienen algunos marcadores, y estudios que se pueden solicitar cuando hay sospecha, y que detectan sangre oculta en heces. Una gran proporción de pacientes con cáncer colorrectal se curan, la incidencia de muerte no es tan alta”, subrayó.