La acusan de espía

MONTERREY.- Kim Kardashian se acaba de echar un nuevo enemigo: Las Guardias Revolucionarias de Irán, quienes acusaron a la socialité de trabajar en Instagram como parte de un complot para corromper el estilo de vida de la república islámica, informó TMZ.
La esposa de Kanye West es señalada de poner en la mira a “jóvenes y mujeres” y alterarlos con fotos provocativas que retratan un estilo de vida reñido con el Islam.
Por su parte, Kardashian declaró a People que no estaba enterada de las acusaciones, al responder: “¿Qué? ¿Para quién?”, al escuchar las aseveraciones. (Staff/Agencia Reforma)