El templo de Nuestra Señora del Rosario fue testigo de la unión de una pareja dispuesta a amarse por el resto de sus vidas.
Quienes se unieron en vínculo matrimonial fueron Enrique Alejandro Esparza Hernández y Sheyla Georgina Urquieta Navarro, ante la presencia de sus respectivos padres y padrinos de velación.
La pareja arribó al recinto religioso para solicitar humildemente al Señor la bendición del amor que se tienen, por medio del representante de Dios en la tierra, siendo él quien antes de pasar a los votos, dirigió una homilía en torno al matrimonio, institución a la que voluntariamente entran y en la que dijo, se debe llegar con toda la disposición posible, ya que es la mayor prueba de vida y de amor que se le puede entregar a la persona amada.
Al aceptar este compromiso, se dio paso al “¡sí, acepto!”, con lo que quedaron conformados como una nueva pareja de esposos, acontecimiento que fue celebrado con un emotivo brindis en un salón particular, al que acudieron familiares y amigos, para felicitar a los recién casados.