Por Sara Díaz

“El Divo de Juárez”, Juan Gabriel, cimbró con su música y sus composiciones la Plaza de Toros Monumental con un magno concierto, el más esperado de la Feria Nacional de San Marcos, ruedo que poco faltó para que la concurrencia abarrotara al 100% los asientos.
Desde temprana hora las filas de la gente que esperaba entrar a la plaza, pudieron observarse por varios metros en espera de entrar al lugar y acomodarse en el sitio que les diera la mejor vista para disfrutar del originario de Michoacán.
Apenas diez minutos antes de las diez de la noche se preparó la proyección “México lo es todo”, haciendo su aparición los bailarines que acompañaron al artista, en un escenario que daba la vista hacia los cuatro puntos cardinales, y tras cinco minutos hizo su arribo el cantautor más querido por el pueblo mexicano, con un vestuario a negro y amarillo y su característica pañoleta floreada.
“Porque me haces llorar”, fue el tema con el que abrió su repertorio y una de las canciones más llegadoras, con la que, como ya es tradición, tomó una copa con vino y con ella baño a unos cuantos del público.
“Viva Aguascalientes” y “Viva México” fueron las palabras que Juan Gabriel le dio como bienvenida a su gente a quien también ofreció sus típicos pasos de baile.
Los temas más emblemáticos del cantautor fueron interpretados en todos sus estilos, “Tu a mí no me hundes”, un popurrí de “Te voy a olvidar”, “Ya Para qué” y “La farsante”, fueron coreadas a todo pulmón, además de “Hasta que te conocí”, tema que ha servido de inspiración para la serie televisiva del mismo nombre basada en su vida, al igual que la canción que a muchos hace llorar y a pocos días de celebrarse el día de las madres, entonó “Amor eterno”.
Ya con un público entrado en calor musical, interpretó “He venido a pedirte perdón”, “Te dedico esta canción” y “Ya no vivo por vivir”, que al igual que la primera parte del concierto el público seguía pidiendo más recuerdos a través de sus melodías.
Más tarde y a los seguidores del Divo, que no dejaban de aplaudir, les cantó “No tengo dinero”, “Buenos días señor sol” y por supuesto “Querida”, en las cuales de principio a fin la gran voz del intérprete y letrista, vibró en las corazones de los presentes.
Ya en la parte final del concierto, no podía faltar “El Noa Noa”, que obligó a ponerse de pie, bailar y cantar con más ahínco a la multitud fascinada con sus temas favoritos.
A lo largo de toda la velada, que se prolongó por más de dos horas, el ánimo del público se mantuvo en toda su expresión para cerrar con broche de oro con “Yo no nací para amar” y nuevamente “Hasta que te conocí”, con un alargamiento en la música mientras el “Divo de Juárez” se despedía de sus más fervientes admiradores de todas partes de la República y por supuesto de Aguascalientes.