Una noche de farra se ha convertido en una pesadilla para una adolescente del municipio de Calvillo, quien fingió su propio secuestro para evitar ser regañada por sus papás y ahora se encuentra bajo investigación por parte de la Fiscalía General del Estado.
Una vez que agentes del Grupo Anti-Secuestros de la FGE llevaron a cabo las investigaciones correspondientes, con respecto a la desaparición de una joven identificada como Estefani, de 16 años, ocurrido en el municipio de Calvillo, se descubrió que no existió ningún secuestro.
La jovencita confesó que ella, por su propia voluntad, pasó toda la noche con un amigo.
El pasado jueves 1º de septiembre, una mujer denunció en la Dirección de Atención Especializada la desaparición de su hija, ocurrida en el municipio de Calvillo.
Agentes del Grupo Anti-Secuestros de la FGE iniciaron las investigaciones y establecieron que Estefani salió de su domicilio ubicado en el poblado de La Labor, a fin de dirigirse al Poliforum de Calvillo para presenciar un partido de voleibol.
La jovencita fue acompañada por una amiga y le pidió a su mamá que pasara por ella a las 8 de la noche. Cuando llegó la hora señalada, la mamá de Estefani llegó al Poliforum pero no encontró a su hija.
Inicialmente, la mujer regresó a su domicilio, pero conforme pasaban las horas y su hija no regresaba, tanto ella como su esposo acudieron a la DGSPM a denunciar su desaparición.
Durante la madrugada del viernes, los papás siguieron buscando a su hija con algunas compañeras de escuela, quienes dijeron que no tenían conocimiento de su paradero.
Fue hasta que localizaron a la amiga que había acompañado a Estefani al Poliforum de Calvillo, quien les informó que su hija había abordado un taxi y se había retirado con rumbo a su casa.
Al sospechar que algo malo le había pasado, los papás acudieron a presentar la denuncia por la desaparición de su hija ante el agente del Ministerio Público.
Mientras agentes del Grupo Exterior “Calvillo” de la PME se abocaron a rastrear el taxi en el que supuestamente Estefani se había retirado, los policías ministeriales del Grupo Anti-Secuestros comenzaron con las investigaciones para dar con su paradero.
Fue el mismo viernes, poco antes de las 14:00 horas, que los papás de la adolescente recibieron una llamada telefónica de parte de la amiga de su hija, para informarles que Estefani estaba en la carretera federal 70 Poniente, en la salida a Calvillo.
De inmediato se dirigieron hacia el lugar señalado varios policías ministeriales y los papás de Estefani, quienes localizaron a la joven debajo de un árbol, con las manos amarradas con alambre recocido y con una venda en los ojos.
La adolescente fue conducida a una de las patrullas de la FGE y trasladada de inmediato al edificio de la Dirección de Atención Especializada.
En un principio la adolescente aseguró que tras salir del Poliforum de Calvillo y esperar la llegada de su mamá, fue interceptada por varios sujetos quienes la subieron a la fuerza a una camioneta y la llevaron hasta una casa ubicada en el cerro, donde pasó toda la noche dentro de una habitación oscura.
Indicó que al día siguiente, los sujetos la sacaron de la casa y en la misma camioneta la llevaron hasta el lugar donde fue localizada por sus papás y los policías ministeriales.
Sin embargo, al comentarle que una amiga la había visto subir a un taxi, Estefani comenzó a caer en varias contradicciones.
Al final terminó por confesar que nunca hubo plagio alguno, sino que después de concluir el partido de voleibol en el Poliforum de Calvillo, se encontró con un amigo con el cual se puso a platicar mientras llegaba su mamá por ella.
En determinado momento su amigo la invitó a su casa, por lo que ella aceptó y se despidió de su amiga con la que había llegado en un principio a dicho auditorio.
Al día siguiente, se comunicó con su amiga y fue entonces que se enteró que sus papás la habían reportado como desaparecida y ya la estaban buscando.
Para evitarse problemas, fue que le pidió a su amigo que la llevara a la carretera federal 70 Poniente y la dejara debajo de un árbol, amarrada de las manos con un alambre y cubierto el rostro con una venda, para hacer creer que había sufrido un secuestro.
La adolescente fue entregada a sus progenitores, aunque el agente del MP inició una carpeta de investigación y en los próximos días se definirá su situación jurídica.