Josemaría León Lara

 

Ya en alguna otra ocasión había recalcado la importancia que tienen tanto directa como indirectamente para México las próximas elecciones presidenciales del vecino país del Norte, y esto es principalmente por dos razones: la primera es porque los Estados Unidos como país, es el socio comercial más importante que tenemos; y segundo y más importante, son los millones de paisanos que viven de aquel lado de la frontera.

A pesar de que las elecciones se llevarán a cabo hasta el otoño del 2016, tanto el partido Demócrata como el Republicano han comenzado a postular nombres de sus posibles candidatos, lo que aquí en México llamamos “precandidatos”. Por el momento, el partido en el poder (demócratas) solo ha postulado a cuatro posibles candidatos incluyendo a la ex primera dama de aquel país Hillary Clinton, pero por su parte la elección interna del abanderado de la oposición será una dura batalla puesto que hasta el momento son trece contendientes.

A pesar de que el partido Republicano de momento tenga tantos nombres sobre la mesa, uno de ellos es el que hace notar por el simple hecho de su apellido: Jeb Bush. Efectivamente, es hijo del ex presidente George Bush y hermano del también ex presidente George W. Bush. Más no debemos dejar llevarnos por las apariencias, o al menos no aun.

Jeb Bush fue gobernador de la Florida de 1998 al 2007 de donde se recalca su buen trabajo en materia de educación y economía; pero más allá de todo lo que uno pueda investigar acerca de la administración de un político, pocas cosas te pueden hablar mejor que su vida personal. Por supuesto que al provenir de una familia como los Bush, es difícil encontrar datos concretos acerca de este personaje, aunque un factor sí resalta muy en concreto y es su esposa.

Su esposa Columba Bush (nombre de soltera Columba Garnica de Gallo) es originaria de León Guanajuato, lugar en donde el propio Jeb Bush la conoció. Para muchos resultaría extraño y hasta irónico que un Bush llegara a contraer nupcias con una mexicana, puesto que la familia Bush de cierto modo se ha caracterizado por ser un tanto apegada a un fuerte nacionalismo americano y con tendencias contra emigrantes algo que quedó demostrado en las administraciones presidenciales tanto de George Bush padre como del George Bush hijo (el muro fronterizo por ejemplo).

Ahora bien el caso de Jeb parece ser distinto puesto que en primer lugar además de casarse con una mujer de origen mexicano, se dio a la tarea de aprender el español. Justo la semana pasada cuando públicamente anunció su postulación como “precandidato”, antes de terminar su discurso hizo referencia a la comunidad latina y les habló en su lengua: “Ayúdenos en tener una campaña que les da la bienvenida, trabajen con nosotros por los valores que compartimos y para un gran futuro que es nuestro, para construir para nosotros y nuestros hijos, ¡júntense! Júntese a nuestra causa de oportunidad para todos, a la causa de todos los que aman la libertad, y la causa noble de los Estados Unidos de América”.

Esto demuestra un cambio radical en la forma de hacer política en los Estados Unidos; con el paso de los años la comunidad latina en los Estados Unidos ha superado ya a la población afroamericana como minoría, dando un gran peso al voto latino. Ahora un candidato a la presidencia de aquel país, les habla perfectamente en su idioma materno invitándolos a compartir una misma causa y además acompañado de su esposa que es mexicana que podría llegar a ser primera dama de aquel país.

Solo que existe un fuerte defecto, la gente en general teme a lo que ya se empieza a conocer como “la trilogía Bush”; pero astutamente y es algo que la prensa internacional ya ha comenzado a comentar es que los mercadólogos políticos que están llevando el inicio de la campaña han tenido en cuenta tal situación es por ello que han quitado de la propaganda el apellido Bush, dejando como eslogan únicamente: “Jeb! 2016”.

Nada está escrito aun, es importante estar pendientes de qué es lo que pasa con nuestros vecinos ya que nos guste o no, nuestro muy querido México depende de ellos como ellos de nosotros.

Agradezco sus comentarios de la presente columna al correo: jleonlaradiaztorre@gmail.com

Twitter: @ChemaLeonLaramano del tambi: Jeb Bush. nto tenga tantos nombres sobre la mesa, uno de ellos es el que hace notar por muco.