El posible caballo negro de esta Eurocopa. Contra todo pronóstico, la escuadra islandesa, dirigida por el sueco Lars Lagerback, accedió por primera vez en su historia a la fase final del certamen europeo, clasificándose para la segunda fase y en la ronda de octavos de final, se deshizo ni más ni menos que de los ingleses.

Jugadores de poco cartel internacional, que se encuentran encasillados en ligas tales como la sueca, danesa, holandesa e inglesa, tiraron del carro de la épica y con ganas de trascender y seguir avanzando, se comieron al equipo de la rosa.

Remontaron un prematuro gol de Rooney en el minuto cuatro, en tan solo doce minutos, con anotaciones de Sigurdsson y Sighforsson. Con la ventaja en el marcador, el equipo de los nombres impronunciables puso contra las cuerdas a los ingleses, comandados por su capitán Aron Gunnarsson, que milita en el Cardiff City.

Ni Kane, ni Sturridge, ni su hombre de moda, Vardy del flamante campeón Leicester pusieron en aprietos a Halldorsson en la puerta y su horda de vikingos en la retaguardia.

El tiempo apremiaba a los pupilos de Roy Hodgson y los nervios e imprecisiones se apoderaron de sus hombres, que no pudieron remontar y se van a casa antes de lo previsto.

Islandia, con tan solo 350,000 habitantes, sin contar con una Liga de Fútbol Profesional y con una escasa presencia internacional, está entre los ocho mejores equipos del viejo continente.

Inglaterra sale por segunda vez en menos de una semana de la zona Euro, luego del referéndum del pasado Jueves que ‘votó’ su población para salir de manera unánime (Brexit) y ahora, de manera forzada, en manos de otra isla, en dirección rumbo al Polo Norte.