Investigará el SAT al que gaste más de lo que gana

Cuenta con facultades para indagar discrepancias fiscales: Prodecon

Carlos Gutiérrez Gutiérrez
 El Heraldo

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuenta con facultades para investigar a contribuyentes cuando sus gastos superan sus ingresos declarados, afirmó José Antonio Guerra Caparrós, delegado de la Procuraduría de Defensa del Contribuyente en la entidad.
Dijo que la investigación la puede llevar a cabo a través del análisis de las cuentas bancarias de los contribuyentes, así como los créditos contraídos en tiendas departamentales, haciendo cruces de información y determinando lo que la ley establece como “discrepancia fiscal”.
Explicó que este monitoreo de cuentas y créditos de los contribuyentes por el SAT está establecido en el artículo 91 de la propia Ley del Impuesto Sobre la Renta bajo el concepto de discrepancia fiscal, “es algo que podemos tener en la mira de la autoridad fiscal, cualquier contribuyente sin que signifique violaciones a los derechos de los causantes”.
A partir de enero 2014, se reforzó esta figura y aclaró el mecanismo que posee la autoridad fiscal para comprobar si una persona gana más de lo que declara. Para ello, monitorea las cuentas bancarias, inversiones, tiendas departamentales, y cualquier otro mecanismo financiero en el que el contribuyente maneje fondos.
Este tipo de gastos son los que puede identificar la autoridad fiscal, siempre y cuando se gaste más que los ingresos que tiene.
Aclaró que la autoridad fiscal no juzga la capacidad de adeudo del contribuyente, es decir, un contribuyente puede tener ingresos de 20 mil pesos mensuales, y adquirir un crédito de 2 millones de pesos, lo que hace el SAT no es indagar sobre el monto crediticio, sino sobre los pagos que se realicen. Si esos pagos mensuales superan a los ingresos, entonces se configura lo que la autoridad establece como discrepancia fiscal.
Si la autoridad logra comprobar que un causante gasta más del ingreso declarado, elabora de forma automática un crédito fiscal con el monto que la autoridad estime que ha evadido y las personas tienen la oportunidad de defenderse, contando con 30 días para presentar lo que al interesado convenga para revertir el crédito fiscal.
Esta figura de auditoría fiscal fue creada para el combate a la informalidad, y está sujeta a un principio de proporcionalidad y equidad contributiva al gasto público. Las facultades del SAT pueden ir más allá, porque incluso movimientos bancarios sin sustento fiscal pueden dar origen a una inscripción al Registro Federal de Contribuyentes de forma automática.
Estas acciones de la autoridad no vulneran derechos, ya que existen garantías para que las personas aclaren su situación.
Explicó que la discrepancia fiscal se presenta con mucha frecuencia cuando alguien presta su tarjeta de crédito para aprovechar ofertas y promociones. El titular de la cuenta, a ojos de Hacienda, pudiera estar gastando más de lo que declara.
“No es malo prestar la tarjeta, prestar el crédito, pero sí es conveniente que el contribuyente lleve claro qué pagos son por sus consumos y cuáles por el crédito prestado a un tercero, ya que ante una revisión, la autoridad requerirá explicaciones, mismas que se pueden dar sin ningún problema y demostrar al SAT que los pagos que desbordan sus ingresos, corresponden a un tercero sin que se configure ningún delito ni falta alguna”.