La Universidad Autónoma de Aguascalientes en conjunto con la agencia japonesa JETRO, realizan estudios de los efectos económicos, sociales, laborales y culturales que implican la instalación de empresas de la industria automotriz en el estado y la región.
A través de sus lazos de vinculación con Centros de Investigación alrededor del mundo, la UAA trabaja actualmente en un proyecto con The Institute of Developing Economies (IDE)-JETRO de Japón.
Al respecto, Octavio Maza Díaz Cortés, profesor investigador del departamento de Sociología, informó que la universidad ha trabajado desde hace años en un proyecto de investigación enfocado a la industria automotriz a nivel regional, ya que esta industria en particular ha incrementado su presencia en entidades como Aguascalientes y Guanajuato, por lo que indicó se busca conocer los efectos que ha tenido este sector en la economía, mercado de trabajo y ámbito social.
Díaz Cortés, en conjunto con profesores investigadores de la Autónoma de Aguascalientes, sostuvieron una reunión de trabajo con la investigadora Taeko Hoshino, perteneciente a The Institute of Developing Economies (IDE)-JETRO, donde compartieron resultados de distintas investigaciones que se han emprendido a lo largo de los últimos años, resaltando las características y elementos de trabajo de los grandes grupos económicos automotrices.
En su momento, Hoshino mencionó que México es el séptimo país en la producción de automóviles, además, explicó que comparado con China, India y Brasil, México cuenta con la peculiaridad de que su producción automotriz se exporta a Estados Unidos, el mercado más grande del mundo.
Aunado a ello, la investigadora apuntó que entre las problemáticas de la llegada de automotrices a México se encuentran que algunas de las empresas de proveeduría de autopartes de este sector son pequeñas, lo cual representa una gran red en la que se percibe que las condiciones laborales de trabajadores son menores.
Entre los hallazgos detectados destacan que los trabajadores mexicanos muestran dificultad en la adaptación al sistema japonés de producción, al ritmo de vida industrial, al horario fijo, a los roles en los turnos, al trabajo de alta concentración mental, al trabajo multifuncional, a la cultura de cero defectos, por mencionar algunos, que ha representado un choque entre la cultura mexicana y la japonesa.
La investigadora japonesa agregó que es necesario estudiar este tipo de efectos en los trabajadores y su entorno, pues actualmente los empresarios nipones buscan conocer sobre este tipo de efectos y colaborar con la academia de investigación para lograr una colaboración mutua en proyectos de este tipo.
Por su parte, el profesor Octavio Maza Díaz Cortés, indicó que la vinculación por parte de cuerpos académicos y Centros de Investigación permite el constante intercambio de trabajos, experiencias y resultado de proyectos que reditúan al trabajo de investigación para la explicación de fenómenos y problemáticas socio-económicas y culturales, dijo.