La Fiscalía General del Estado, a través del Grupo Antisecuestros de la PME, investiga el fallido intento de extorsión que sufrió un habitante del municipio de Pabellón de Arteaga.
Este caso se complicó por la actitud de un empleado del hotel donde se encontraba la víctima, pues negó el acceso tanto a policías preventivos como agentes de la Fiscalía General.
Debido a la discusión que se presentara entre los agentes de la Comisaría General de la Policía Ministerial del Estado y el personal administrativo del Hotel Shalom, la Visitaduría General de la FGE inició una investigación, a fin de determinar si el actuar de los policías ministeriales fue apegado a los protocolos de atención a víctimas de desapariciones.
Como se adelantó en la edición anterior, un habitante del municipio de Pabellón de Arteaga sufrió una extorsión telefónica, por parte de la delincuencia organizada.
Un supuesto comandante de un grupo delictivo, le exigía a su familia una fuerte cantidad de dinero, con el pretexto de que lo tenían secuestrado.
Sin embargo, se evitó que se pagara la extorsión, ante la rápida respuesta de las diferentes corporaciones policiacas.
Fue el sábado pasado, cuando una persona de Pabellón de Arteaga reportó que habían secuestrado a un familiar. La víctima era un hombre de 46 años, al que no se le podía localizar por ninguna parte.
La llamada de extorsión se realizó desde el número telefónico 331 790 8377.
De inmediato, policías estatales y policías preventivos de Pabellón de Arteaga, implementaron un operativo para su localización.
Más tarde, policías preventivos de Rincón de Romos descubrieron que la víctima se encontraba en el interior del Hotel “Shalom”, ubicado en la colonia Santa Anita del municipio de Rincón de Romos.
Sin embargo, el encargado de turno les impidió la entrada al hotel, por lo que los policías preventivos de Rincón de Romos solicitaron apoyo de agentes de la FGE.
Minutos después, llegaron agentes del Grupo Exterior “Pabellón de Arteaga” y “Rincón de Romos” de la PME, quienes confirmaron que en el hotel se encontraba un huésped que se había registrado con el nombre de la persona que buscaban.
Pero el encargado del hotel les impidió el acceso, con el pretexto de que si no llevaban una orden de cateo no podía dejarlos revisar las habitaciones, ya que se encontraban en una propiedad privada.
Aunque los policías ministeriales le explicaron que se trataba de una investigación policial, el encargado rechazó permitirles el acceso.
Finalmente, una persona del sexo femenino, quien dijo ser la propietaria del hotel, les permitió ingresar a los policías ministeriales, quienes momentos después localizaron a la víctima en una de las habitaciones.
Incluso, los agentes ministeriales detectaron que la víctima seguía comunicándose con el teléfono celular con el extorsionador, por lo que le pidieron que colgara.
Al rendir su declaración ante el Ministerio Público, la víctima informó que el pasado sábado 5 de noviembre, al encontrarse en su casa, recibió una llamada telefónica de parte de un sujeto que dijo ser comandante de un grupo de la delincuencia organizada, quien lo amenazó que si no obedecía las instrucciones, iban a matar a su familia.
El extorsionador le exigió que se dirigiera a una tienda Oxxo a comprar un teléfono celular, a fin de mantener la comunicación. Posteriormente, le ordenaron que se dirigiera a un hotel de otra ciudad, por lo que la víctima se trasladó a Rincón de Romos, donde finalmente fue localizado.