Una práctica común en la actividad vitivinicultora es la realización de injertos con sarmientos para obtener plantas nuevas, sin embargo, es una actividad muy delicada, porque se corren riesgos de generar plantas enfermas si no se hace de forma adecuada. Ante ello, la UAA ha desarrollado una técnica y una vid libres de contaminantes, lo que abarata esta técnica a los vitivinicultores en la entidad.
Ante el riesgo de crear plantas enfermas, los vitivinicultores han optado por importar plantas libres de patologías, lo cual encarece la inversión ya que un ejemplar puede tener un costo aproximado de dos dólares.
La Universidad Autónoma de Aguascalientes está en posibilidad de ofrecer un gran apoyo ya que se podría obtener con diversas técnicas un material sano y 50% menor al costo de importación, informó Jesús Martín Fuantos Mendoza, jefe del departamento de Fitotecnia.
Dijo que la Universidad cuenta con el personal y la tecnología que hará factible el desarrollo de plantas de vid sanas, proyecto que implicará la participación de académicos, técnicos y equipo de apoyo, quienes trabajarán en la toma de muestras, identificación de virus, eliminación de patologías y propagación de plantas sanas a nivel laboratorio, de las variedades y porta-injertos que requieren los productores de vid.
Los porta-injertos, son las plantas de vid silvestre que resisten las condiciones del suelo, se utilizan como raíces y sobre ellas se injertan los sarmientos de las variedades que se necesiten, según sea el destino de la cosecha.
El catedrático de la institución aclaró que esta práctica no es nueva, sin embargo, en la entidad tiene poco tiempo de estarse implementando, de ahí la importancia de que los conocimientos y experiencia de los investigadores de la UAA atiendan a problemáticas específicas para resolver problemas también específicos, ayudando así a la actividad productiva de la entidad.
Fuantos Mendoza subrayó que en proyectos de gran relevancia como el que se llevará a cabo con este sector productivo en el estado, también se involucran otras áreas de la Universidad y a estudiantes del Centro de Ciencias Agropecuarias, quienes cuentan con una formación de calidad y en contacto con la realidad a la que se enfrentarán en un futuro próximo.
Consideró que el reto de la Universidad es estrechar la vinculación de la academia con la población, en este caso con sectores productivos específicos como el vitivinicultor, en donde el trabajo de investigación y desarrollo de tecnologías, se pone ahora al servicio del resurgimiento de esta actividad que dio auge económico hace algunas décadas a Aguascalientes, dijo.