El arribo de Silvia Luna Rodríguez como delegada del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE ha generado reacciones encontradas, ya que así como tiene una gama muy amplia de simpatizantes están los alineados en otros canales políticos, que no son pocos y cuyas cabezas visibles tienen fracturado al gremio.
El trabajo de la ex dirigente seccional será muy arduo, ya que las condiciones en que llega son distintas a las que prevalecieron en su tiempo y ella lo sabe, por lo que en primer lugar ha buscado el calor de sus allegados, con los que mantuvo comunicación desde sus oficinas en la capital del país.
En segundo lugar sería algún acercamiento con los ex secretarios generales “disidentes”, en la búsqueda de encontrar alguna coincidencia, sin embargo se visualiza que topará en roca, a partir que entre ellos se filtró que la profesora Luna pidió algunas posiciones del Instituto de Educación para “su” gente, por lo que en lo que resta de esta semana o en la próxima se concretarían los primeros cambios.
De la misma manera observan que la presencia de la delegada invalidó prácticamente al actual dirigente Mario Armando Valdez Herrera, cuya postulación se atribuyó a la propia Silvia Luna, por lo que ahora llega a tomar el control abiertamente, en los momentos precisos de la transición gubernamental, que es cuando más se requiere mostrar “músculo” y que es algo del que se ha carecido en la presente gestión sindical.
Como miembro del Comité Ejecutivo Nacional desde la época de Elba Esther Gordillo Morales en la presidencia del SNTE y con el actual líder Juan Díaz de la Torre, tiene la experiencia necesaria para hacerle frente a la nueva tarea, aún cuando tendrá que remar contracorriente. Una de las más urgente es darle una respuesta puntual al profesorado de Aguascalientes sobre el último informe de la ex secretaria general Juana Alicia Espinosa de los Monteros Ortiz, que desde hace casi tres años no fue aprobado por la asamblea y que aún espera el resultado de la supuesta auditoría que tendría lugar.
Sobre el punto anterior hacerlo no va ser un día de campo, luego de lo dividido que quedó la Sección Uno en la pasada campaña electoral, al haber sido determinante el apoyo que parte de ellos otorgó al panista Martín Orozco, mientras que la otra se quedó con la priísta Lorena Martínez.
En la reunión que sostuvo hace unos días Orozco Sandoval con una representación del magisterio, estuvieron los ex líderes Salvador Martínez Macías, Antonio Trinidad Cruz, Heriberto Gallegos Serna, Ricardo Robledo Cuéllar, entre otros, que integraron el grupo que respaldó su postulación y que en mayo pasado se comprometieron a trabajar para que triunfara el 5 de junio, a esta cita acudieron también Juana Alicia Espinosa de los Monteros, Marco Arturo Reyes Ugarte y el representante de los jubilados Antonio Murillo Adame.
El punto está que quienes apoyaron abiertamente a Martín Orozco le dieron la espalda a los partidos de los que procedían, tanto del PRI como Nueva Alianza, por lo que – al menos por ahora -, no hay camino de retorno, al haber decidido los colores azul y blanco en lugar del turquesa, que es el que lleva en su corazón Luna Rodríguez y que fue en coalición con los priístas y verdes en la reciente campaña.
Inclusive, en lo que fue un rompimiento público, Robledo Cuéllar dijo durante la concentración de mayo a nombre de los ex secretarios generales, que apoyaban a Acción Nacional y a sus candidatos “para que regresen los momentos en los que era un orgullo pertenecer a esta organización sindical, aquella que con dignidad nos representaba, no podemos mantener al magisterio de rodillas, la pluralidad debe abrirse, y vamos a ganar con Martín Orozco y Tere Jiménez”.
Murillo Adame señaló por su parte que los profesores pensionados y jubilados se unieron a esta cruzada porque están seguros que con estos candidatos se resolverá con eficiencia la problemática que enfrenta este gremio y puso como ejemplo las bajas pensiones y la insuficiente atención médica que reciben.
De convalidarse el triunfo de Orozco Sandoval en el Tribunal Electoral federal, los mencionados llevan “mano” en la toma de decisiones, lo que lógicamente deja fuera a la fracción que respaldó las fórmulas aliancistas, que quiérase a no mantendrá el quebranto.
La principal misión de Silvia Luna sería llevar a cabo una especie de operación cicatriz, pero se antoja difícil el “borrón y cuenta nueva” a partir de que nadie confía en el otro, que además los que están en el bando ganador no quieren más jugadores, por lo que tienen reservadas las suficientes sillas para que esperen el cambio.
Las primeras luces de lo que pueda venir se avizorarán en los movimientos que se registren en la actual administración del Instituto de Educación y la forma como se estructure el mando que entrará en funciones a partir de diciembre.
El movimiento de fichas empezó en la campaña y se intensifica con la presencia de Silvia Luna, por consiguiente, cada quien sabrá qué hacer para tomar posiciones y de lo que resulte, indefectiblemente, ayudará y hasta “resucitará” a más de alguno.

EL PODER SE EJERCE

Es una costumbre de vieja data que ante la proximidad del cambio de gobierno el nuevo titular ofrezca que lo hará de la mano del pueblo, que en su equipo estará representado en los distintos niveles, con lo que se busca darle confianza y la cercanía necesaria.
Por ello es natural que el gobernador electo Martín Orozco afirme que el 50% de sus colaboradores serán ciudadanos (sin excepción, políticos y no políticos, todos los habitantes de esta entidad lo son a partir de los 18 años de edad), aunque más bien quiere significar que sólo la mitad pueden ser militantes de Acción Nacional.
También es común que se diga que se invitará a personas “apartidistas”, que es algo así como pedirle a Diógenes que facilite su lámpara para encontrarlos, porque habrá quien no tenga filiación partidista, pero desde el momento que cumple con la obligación de votar necesariamente tiene que hacerlo por algún partido, que lo obliga a tener una preferencia que no tiene porqué decirla a los cuatro vientos, basta que cruce la boleta para respaldar una comunidad política
En la misma declaración, Orozco Sandoval aseguró que el titular de la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas saldrá de una terna que le será propuesta por el sector empresarial del estado, con lo que atiende una petición que le hicieron los directivos patronales.
Sobre el particular cabe recordar un viejo refrán “El poder se ejerce, no se comparte”.Los hombres del dinero son muy exigentes con los gobernantes, diciéndoles lo que tienen que hacer y criticando aquello que les parece incorrecto, pero no se postulan para los cargos de elección popular y así demuestren cómo se gobierna.
Ejercer el poder con personas de confianza es lo razonable y si alguien quiere encabezar una administración y no desea hacerlo por un partido, ahí están las candidaturas independientes, que permita enseñar a los políticos cómo se hace. Es fácil encaramarse en lo que está construido, que si hay éxito es gracias a sus buenos oficios y si algo sale mal el responsable es el mandatario.
Ya lo dijo el filósofo griego Jenofonte: “El mando y el señorío es de aquellos que vencieron la batalla” y en este caso, que se sepa, está muy claro quien venció el 5 de junio.