Ayer en el hotel Gran Alameda se presentó la taekwondoín María del Rosario Espinoza, para darles una plática a los alumnos del Instituto Koguryo que imparte esta disciplina.
La cita fue a las 16:30 horas, en donde alumnos de diferentes edades, así como familiares se reunieron para recibir a esta gran atleta mexicana, que llegó con toda humildad para exponer sus vivencias.
Fueron más de 150 personas las que escucharon las palabras de la deportista mexicana, que en todo momento recalcó que es posible cumplir los sueños, metas u objetivos que uno se plantea en la vida.
Espinoza también describió el proceso que vivió para llegar a Río 2016, en donde consiguió la presea de plata y en donde tuvo un gran proceso para poder llegar hasta allí.
Dentro de sus vivencias se encuentra la de no poder acudir a los Juegos Panamericanos de 2011, a los que anhelaba ir, ya que era una competencia nacional y en donde podría hacer un buen papel, pero desafortunadamente no pudo participar y esto le provocó una etapa negativa en su vida.
Por este resultado, María se enfermó durante mucho tiempo, hasta que decidió salir adelante y superar el mal trago que había tenido en su carrera, por lo que se trazó un nuevo objetivo y trabajar hasta conseguirlo.
Al concluir, tanto papás como alumnos le hicieron una serie de preguntas a la máxima representante del taekwondo mexicano, en donde destacó la pregunta acerca de ¿Cómo no perder el “piso” durante este trayecto?, a la cual María del Rosario Espinoza respondió que en todo momento su madre le ha dicho que se tiene que llevar bien con la gente, pues es parte de lo que lo forma a uno, por lo que su familia ha sido el motor para mantenerse siempre ecuánime y centrada.