Alerta Profeco sobre gestoras de crédito, son prestadoras de servicio que tienen que ser reguladas; en su mayoría abusan de la necesidad de las personas, apuntó la delegada de la instancia, María Teresa Ávila Guel.
Precisó que este tipo de negocios ofrecen otorgar un crédito en un término no mayor a 30 días al consumidor, sin aval, sin comprobante de ingresos, sin historial crediticio; argumentan que no revisan el buró de crédito, por lo que muchos se dejan enganchar.
“Las gestoras lo que hacen es tramitar el crédito del consumidor ante una institución financiera, por eso es que los regulamos aquí en la Procuraduría porque no son instituciones financieras, sino oficinas que ofrecen sus servicios; a los consumidores los hacen firmar un contrato que no está regulado, no está inscrito ante nosotros, ni ante la Condusef”, alertó.
La funcionaria federal enfatizó que entre las artimañas de estos prestadores de servicio, se da el hecho de que no permiten leer en su totalidad el contrato, o aprovechan que las personas no tienen la precaución de revisar pequeñas cláusulas, donde aparece que no están obligados o no aseguran la obtención del crédito, ni en dicho caso, a devolver el dinero de la gestoría.
“En su mayoría lo manejan como si estuvieran haciendo una gestoría garantizada; en lo que va del año hay cuatro quejas, pero tenemos 23 vigentes, ha crecido el número de quejas; la preocupación a nivel nacional es porque en estados vecinos, por ejemplo en Guanajuato o en Jalisco encontramos hasta 500 quejas respecto a estas prestadoras de servicio”, señaló.
Ávila Guel indicó que la complicación que surge para tener mayor control sobre las gestoras de crédito, es que pocas veces tienen un lugar establecido, ya que cambian con frecuencia de domicilio, la razón social aparece con domicilio fiscal en el World Trade Center, en el Estado de México o Quintana Roo, por lo que no se puede notificar adecuadamente.
“Recomendamos que lean cuidadosamente las cláusulas del contrato que están firmando, que estén concientes que la gestoría no les garantiza que vaya a ser obtenido el crédito; en primera instancia piden un monto, que es hasta el 6% del crédito pretendido, además de que en caso de obtener el crédito, hay un porcentaje a favor de la gestora, lo cual no lo aclaran en su publicidad”, indicó.