Julio César Macías Ponce, investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), ha realizado una investigación basada en la teoría de juegos para problemas de bancarrota, con el propósito de modificar la forma en la cual los partidos se reparten las posiciones plurinominales.

“Decidí emprender esta investigación desde hace un año porque los algoritmos con los cuales se manejan las autoridades electorales son muy injustos, pues se supone que el propósito de los plurinominales es regular la proporción con respecto a los votos que obtuvo cada partido en una elección, pero en la práctica, no ocurre así”.

Para sustentar su algoritmo puso como ejemplo las elecciones federales de 2015, en las cuales el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó 156 diputados por el principio de mayoría y se le asignaron 47 plurinominales, los cuales suman un total de 203, mismos que representan más del 40% de los 500 legisladores que integran la Cámara de Diputados, sin embargo, esta fuerza política sólo obtuvo el 29% de la votación.

“¿Cómo es posible que un partido que obtuvo el 29% de los votos, tenga casi el 50% de diputados? Y ahorita es el PRI, si hace seis años ganó el PAN pasa lo mismo, partido mayoritario siempre está sobrerrepresentado”.

Por lo anterior, Macías Ponce propone utilizar teoría de juegos para problemas de bancarrota, pues con este principio matemático los partidos políticos quedarían mejor representados. En su esquema, durante la elección de 2015 al PRI no se le debieron haber asignado diputados plurinominales (para quedarse con 156), con lo cual tendría una representación legislativa similar a la votación general que obtuvo, mientras que al Partido Acción Nacional (PAN) se le habrían asignado 49 (contra los 53 que recibió), en tanto, al partido de la Revolución Democrática (PRD) le corresponderían los mismo 28 que le asignó el Instituto Estatal Electoral (INE).

“Otra innovación es que en mi modelo estoy considerando al voto nulo como una fuerza política, pues la mayoría de la gente se queja de que hay muchos diputados plurinominales y deberían de disminuir (…) en mi modelo pongo el voto nulo como una fuerza más, de manera que el algoritmo le asigna un número de curules acorde al porcentaje de la anulación, los cuales se quitarán (de la conformación de la asamblea o congreso), lo cual incentiva que el ciudadano inconforme vaya a las urnas y anule su voto, para que así los partidos se porten bien”.

Aplicando su propuesta a los pasados comicios, en 2015 el 4.76% de los votos fueron nulos, por lo cual se le habrían asignado 23 curules, los cuales serían retirados y la conformación de la Cámara de Diputados hubiera sido de 477 legisladores, concluyó.