Los medios de comunicación, especialmente las redes sociales han tomado un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad. Resulta increíble que publicaciones de altruismo o noticias logren dar la vuelta al mundo en un par de horas, pero resulta de igual manera increíble y lamentable que en algunas ocasiones se utilicen las redes sociales para denigrar a personas o para mal informar; ya que infinidad de portales han decidido transformar este tipo de prácticas en actividades rentables.
En días pasados se presentó en el Senado de la República una iniciativa con proyecto de decreto de Reforma Constitucional al Artículo 10 de nuestro máximo ordenamiento jurídico, mismo que a su letra establece al día de hoy lo siguiente: Artículo 10. Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para su seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la Ley Federal y de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. La Ley Federal determinará los casos, condiciones, requisitos y lugares en que se podrá autorizar a los habitantes la portación de armas.
Dicho Artículo fue reformado por última ocasión en publicación del Diario Oficial de la Federación del día 22 de Octubre del año de 1971. Observé con inquietud que medios de comunicación y todo tipo de personajes difundían aspectos de la iniciativa, entre ellos se mencionaba inclusive que la iniciativa permitiría que cualquier persona mayor de 18 años podría poseer armas de fuego que no se encuentren reservadas para uso exclusivo del Ejército. Fue así que decidí combatir de primera mano la duda y acudir directamente al texto de la iniciativa presentada, mismo que me permitiré explicar de manera sucinta.
El texto actual de la Constitución, así como la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos circunscriben la posesión de armas al domicilio, entendiéndose por éste al lugar dónde se habita y excluyéndose por ende a los negocios mercantiles o cualquier otro establecimiento. Todo esto, ha estado sustentado de igual manera en criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Bajo el tenor de lo anterior, es que la Constitución Política y la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, permiten ya la posesión de armas por parte de los particulares; sin embargo, este derecho queda reservado únicamente para efectos del lugar dónde habiten. La ya polémica y mencionada iniciativa pretende permitir la posesión tanto en negocios mercantiles como en automóviles particulares al tenor del siguiente texto propuesto: Artículo 10. Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, negocio mercantil o automóvil particular, para su seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la Ley Federal y de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. La Ley Federal determinará los casos, condiciones, requisitos y lugares en que se podrá́ autorizar a los habitantes la portación de armas.
Si bien la seguridad pública se considera como una de las principales funciones del Estado, también es cierto que la delincuencia únicamente logrará disminuir bajo una estrategia integral en la cual participemos tanto autoridades como ciudadanos. No se trata de estar o no estar armados, ni de convertir nuestra diaria convivencia en una constante amenaza, mucho menos se trata de convertir el tema de las armas en un negocio como lo es en Estados Unidos de Norteamérica donde resulta igual de fácil comprar un arma que un chocolate. Se trata de reestructurar el tejido social.

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