Por: Itzel Vargas Rodríguez

No hace mucho tiempo atrás, cuando mirar telenovelas era aún una costumbre muy enraizada entre todo tipo de generaciones, antes de que existieran opciones como la televisión online, las series o plataformas como Netflix, era común ver que en dichas novelas los personajes en algún momento llegaban a hacer anuncios descarados de productos específicos. Una protagonista de repente le recomendaba a otra su shampoo o su marca de crema para la piel. Justo este hecho es un ejemplo de cómo las marcas utilizaban la gran audiencia que generaban las telenovelas para comunicar y hacer publicidad de sus productos.
Ahora, las cosas han cambiado. Actualmente las marcas, organismos e instituciones buscan que su mensaje cada vez más permee en públicos objetivos en medios electrónicos y redes sociales. Y una forma de lograrlo es buscar asiduamente y con gran motivación llegar a los influencers, o personas que puedan lograr masificar el mensaje entre sus propios cotos de amigos o seguidores.
Desde el auge de las redes sociales este tema llegó a ser confuso, porque la influencia llegó a confundirse con la audiencia. Es decir, en el inicio de la social media, ser una persona influyente significaba tener muchos seguidores. Hoy, eso no precisamente es un indicio de lograr propiciar la influencia que requerimos.
Lo ideal es que los seguidores que tengamos sean justo el público que pueda reaccionar a nuestros mensajes, y que tengamos influencers o personas que a su vez tengan un buen número de fieles que puedan replicar el mensaje.
La influencia online depende principalmente de dos factores: el público, que es fácil de identificar puesto que es justo el sector al que pretendemos llegar, y por otro lado, está el promotor o influencer, quien es la persona que conoce el producto y sabe cómo comunicar los beneficios de lo que ofrecen las marcas o los servicios con los que cuenta un organismo o institución.
Pero justo depende de la credibilidad de ese influencer para llegar a cumplir nuestros objetivos.
Actualmente, podremos ver cómo grandes influencers son justo videobloguers o personas que realizan videos en canales de videos como Youtube con fines mayoritariamente de entretenimiento. Pero éstos, como bien se ha mencionado, son a gran escala porque si bien tienen mucha influencia, también ya son personajes sumamente públicos, y que además, cobrarán seguramente más que cualquier personaje artístico de la televisión tradicional.
Si nuestra empresa o negocio busca crecer en medios online con la recomendación de influencers, hay que buscar cuidadosamente qué personas pueden tener impacto con su mensaje en los seguidores que tiene y esto no precisamente tiene que significar ser un reconocido videobloguero. Puede ser una persona que destaca por sus ideas, por sus bromas, proyectos… que mayoritariamente logra tener un impacto positivo con su acciones online.
La intención es buscar promotores fuertes y, en segundo lugar, llegar a públicos objetivos.
Se puede llegar a tener una gran influencia online sin costo, con muchos seguidores y promoviendo constantemente productos y servicios.
Esa es alguna de las muchas ventajas que la hiperconectividad de los medios electrónicos y plataformas de social media están logrando. Antes, tener influencia era sinónimo de mucho dinero, relaciones y poder.
Ahora, se puede tener mucha influencia online sin gastar dinero, generando cada vez más vínculos de relaciones y amistades y encausando las herramientas que se tiene al alcance para fines específicos.

Itzelvargasrdz@gmail.com / @itzelvargasrdz