La inflación está presentando un doble efecto negativo para los consumidores.
Por un lado, los productos de consumo generalizado se ofertan con menos gramos y menos mililitros por el mismo precio, mientras que avanza indetenible la pérdida del poder adquisitivo del dinero, estimó Gerardo Sánchez Herrera, especialista en finanzas.
Anteriormente, los consumidores pagaban un poco más por los productos y recibían las presentaciones completas, si se trataban de kilos, o litros, recibían los productos con kilos y litros completos.
Ahora, lo que hicieron los productores desde hace dos o tres años es modificar las presentaciones tradicionales, de tal manera que los litros ya no son de mil, sino de 950 o 900 mililitros, o los productos como arroz, frijol, leguminosas, que se expendían por kilos, ahora vienen con menos producto.
“De esto no todos los consumidores están enterados, sin embargo, esas presentaciones con menos producto, cuestan lo mismo o ligeramente más caros, de tal suerte que es un aumento de precios disfrazado”.
Aunado a lo anterior, dijo, es el indetenible aumento de precios, ya que, aunque el Gobierno monitorea la inflación dos veces por mes, los números se han mantenido bajo control, pero en realidad, existe un impacto negativo en el consumidor en términos de inflación no medida pero sí experimentada por las personas.
Otro de los efectos negativos del aumento de precios es la elevación de las tasas de interés que, cuando los productores sustentan sus operaciones en créditos con tasas variables, el aumento de las tasas de interés generalmente lo trasladan al consumidor final, ya que son costos de producción que difícilmente absorben los productores.
La determinación de la Junta de Gobierno del Banco de México de realizar un incremento más a las tasas de interés, aplicó desde el pasado 17 de noviembre y busca controlar la inflación evitando un tipo de cambio disparado mediante la retención de capitales con el estímulo de un amento de los rendimientos.
Estas medidas y escenarios, en realidad pegan muy fuerte a los consumidores, en un momento dado somos todos, por eso bien dicen que la inflación es el más caro de los impuestos que todos terminamos pagando, directa o indirectamente, dijo Sánchez Herrera.