Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La semana pasada, miércoles 21, se llevó a cabo, en la entidad, el Foro de Consulta Estatal sobre el Nuevo Modelo Educativo 2016 y la Propuesta Curricular, en el marco de la Reforma Educativa. Al evento inaugural asistieron autoridades educativas, dirigentes sindicales del magisterio, representantes de empresarios, de padres de familia, estudiantes y maestros de educación básica y media superior.

En las mesas de análisis del Modelo Educativo, en las que se realizó el Foro de Consulta, todos los asistentes reconocieron que es un acierto poner a la escuela en el centro del sistema educativo, porque la escuela es el espacio privilegiado donde se propician los aprendizajes de los alumnos y porque a través de la Ruta de Mejora que elabora y desarrolla el consejo técnico escolar, bajo los liderazgos del director y del supervisor, se pueden mejorar, más aún, los aprendizajes. Asimismo, hubo coincidencia con el Modelo al enfatizar éste que para otorgar servicios educativos de calidad, la escuela debe organizarse y funcionar con autonomía, desarrollando una gestión con decisiones propias de los integrantes de la comunidad escolar de conformidad con las necesidades de su contexto. Los planteamientos están bien pensados y, por ello, nadie se opone a la visión que éstos tienen; sin embargo, los maestros asistentes al Foro hacen, entre otros, los siguientes cuestionamientos, y “¿cómo pueden garantizar educación de calidad todas las escuelas si gran cantidad de éstas no tienen plantillas completas de personal?, ¿cómo asegurar calidad en los servicios educativos si hay cientos de maestros contratados por dos o tres meses y el resto del año no hay quien atienda los grupos?, ¿cómo laborar en espacios dignos y buenos ambientes de aprendizaje ―como dice el Modelo― si las instalaciones físicas, de muchos planteles, están en malas condiciones, carecen de mobiliario, de equipos indispensables y de internet?, ¿cómo pueden las escuelas multigrado, del medio rural y zonas marginadas, por lo menos atender decorosamente a los alumnos cuando un solo maestro tiene que desarrollar hasta 6 programas en 6 grados diferentes?, ¿cómo asegurar la inclusión y la equidad cuando las escuelas marginadas están en el abandono?, ¿cómo atender a todos los niños y adolescentes con requerimientos de educación especial cuando no hay suficiente personal especializado?”. En síntesis, los ponentes concluyen: “¿Cómo pueden las escuelas otorgar educación de calidad si no cuentan con los recursos mínimos para su buen funcionamiento?”. Los maestros, que finalmente son los responsables de operar el Modelo, hacen estos cuestionamientos, entre otros, en virtud de que el documento rector tan solo indica qué hacer, pero no establece cómo superar las carencias, ni cómo enfrentar los nuevos retos; tampoco dice con qué, ni cuándo se tendría lo necesario para emprender la calidad de la educación como lo plantea el Modelo Educativo.

Lo mismo sucede en relación con la formación y desarrollo profesional docente, el Modelo asienta que “la profesionalización de los maestros debe comenzar desde su formación inicial y ser un continuo durante toda su vida laboral”. Los maestros participantes en el Foro, al respecto señalaron: “Es una buena intención, pero no se especifican estrategias, ni plazos, ni recursos, para modernizar a las escuelas normales; como tampoco hay compromisos de cuándo diseñar nuevos programas de formación docente, pues los vigentes tienen más de ocho años de atraso, en relación con los de educación básica”. Y sobre la formación continua o profesionalización, las maestras y los maestros manifiestan serias dudas sobre el particular, pues manifiestan que “la Reforma Educativa inició en 2013 y hasta la fecha no nos han ofrecido ni cursos presenciales, ni asesorías al respecto; en el mejor de los casos, los maestros hemos realizado esfuerzos personales para mejorar nuestra práctica docente. Pedimos ―dicen los maestros asistentes al Foro― que el Modelo señale ¿en qué, cómo y para cuándo estaremos iniciando la profesionalización con el fin de mejorar nuestra práctica docente y para elevar la calidad educativa de nuestros alumnos?”.

En el eje La Gobernanza del Sistema Educativo, se establece que para concretar en las escuelas el Modelo, se requiere la colaboración del Gobierno Federal, estatal, municipal; así como la participación de los padres de familia y de los consejos de participación social. El cuestionamiento es ¿quién garantizará la colaboración oportuna y efectiva, de estas instancias, en beneficio de las escuelas?

Entre muchas otras, son algunas definiciones que los asistentes al Foro requieren del Modelo Educativo 2016.